Mario Coppetti Abadie | Montevideo
@|Hacia fines del año pasado presenté en la Junta Departamental de Montevideo una solicitud para que un espacio libre en Pocitos, lleve el nombre de “Roberto Abadie Soriano”, para que fuera tratado por su Comisión de Nomenclatura.
Casi al mismo tiempo, sabiendo por experiencia anterior que dicha solicitud debe pasar a la Comisión de Nomenclatura de la IMM, también presenté un escrito en la oficina correspondiente, de modo tal que sus integrantes estuvieran al tanto de dicha propuesta.
Obviamente este tipo de trámites lleva todo un proceso, haciendo que pase por diferentes reparticiones de la comuna, siendo enviado para consulta, ya que corresponde, al Municipio CH, y desde éste lo trasladaron a su vez al Comunal N° 5, para que informen desde el mismo sobre su viabilidad. La cuestión es los tiempos y plazos que todo este proceso lleva.
Uno puede entender que tienen muchos asuntos para tratar, y que mi solicitud no sea algo prioritario, ya que los centros comunales se encargan de espacios verdes, arreglo y mantenimiento de plazas, alumbrado, y varias cosas más. Pero lo que llama la atención es que no sean tan ejecutivos en una cuestión que creo puede ser resuelta en pocos pasos, ya que no se trata de algo que afecte el normal desarrollo de la actividad municipal.
En cuanto al motivo de la solicitud, de poner nombre a un espacio libre que se ubica en el cruce de la Avenida Luis Alberto de Herrera y la calle Antonio Costa, Espacio libre Roberto Abadie Soriano, motivos sobran y con fundamento.
Baste recordar que se trata de una personalidad que mucho hizo por la educación de nuestro país; maestro, pedagogo, autor de numerosas obras de lectura para Primaria, para Magisterio; junto a su amigo y socio Humberto Zarrilli marcaron, sin duda alguna, una huella en varias generaciones de uruguayos que aprendieron a leer y escribir en los textos de “Abadie-Zarrilli”.
Por dicha razón fue presentado dicho proyecto, entendiendo que es un muy merecido homenaje a tan relevante figura.
Confiando en que los tiempos se acorten y que finalmente se dé rápido curso en los ámbitos y áreas correspondientes, seguramente veremos que el trámite está concluido y archivado y con un nuevo nombre en el nomenclátor montevideano.