El Ciudadano | Montevideo
@|Me dirijo a usted en mi calidad de ciudadano uruguayo, con el respeto que merece su investidura, pero con la firmeza que exige la defensa de derechos históricos pisoteados.
Esta carta abierta no es un ruego ni una sugerencia, es una demanda incisiva y asertiva por justicia social, respaldada por la trayectoria de aportes de miles de jubilados y por los postulados políticos que su gobierno y el Frente Amplio han defendido con vehemencia; el tema es claro y urgente, el restablecimiento inmediato del aguinaldo para todos los jubilados y pensionistas, un derecho eliminado en la oscuridad de la dictadura y que no ha sido restituido en cuatro décadas de democracia.
Durante toda su vida laboral, los jubilados uruguayos aportaron fielmente al Banco de Previsión Social (BPS) no solo por sus salarios mensuales, sino también por cada aguinaldo recibido como trabajadores activos; esos descuentos fueron obligatorios, sistemáticos y destinados a garantizar una vejez digna, incluyendo el complemento anual que hoy se les niega. Sin embargo, en 1979, el Acto Institucional Nº 9 eliminó este beneficio de manera arbitraria y unilateral, robando a los pasivos una porción esencial de su sustento.
Esta medida no fue un ajuste técnico, sino un acto de expolio que perpetuó la desigualdad y que ningún gobierno posterior, incluido el suyo hasta ahora, ha corregido con la determinación que se requiere.
Su postulado político, Señor Presidente, y el de este gobierno del Frente Amplio, se basa en la defensa irrestricta de los derechos de los trabajadores y jubilados. Han proclamado en campañas y discursos el compromiso con la equidad social, la protección de los vulnerables y la reversión de las injusticias heredadas de la dictadura.
¿Dónde queda esa coherencia si, en diciembre de 2025, miles de jubilados enfrentan las fiestas sin el aguinaldo que les corresponde por derecho?
No hay excusas presupuestarias ni dilaciones burocráticas que justifiquen esta omisión. Le exijo, en nombre de la justicia y de la historia, que proceda de inmediato; sea por decreto presidencial o por una ley de urgencia en el Parlamento; ordene el pago del aguinaldo completo a todos los jubilados y pensionistas este mismo diciembre.
Es un acto de reparación histórica que no admite postergaciones.
Pero esta demanda no se limita a su despacho; invito e incentivo a todos los ciudadanos uruguayos, trabajadores, jóvenes, familias y organizaciones sociales, a unirse en la defensa de este derecho fundamental. No permitamos que la inercia o los intereses políticos diluyan lo que es justo; exijamos juntos, a través de peticiones, manifestaciones pacíficas, campañas en redes y presiones legislativas que se concrete por decreto o por ley lo que consagra la (olvidada) Constitución uruguaya, en su Artículo 67: el derecho a la seguridad social. Es hora de interpretarla y aplicarla sin la nebulosa política y con audacia para restaurar lo que fue arrebatado.
Señor Presidente, la historia juzgará su mandato no por promesas, sino por acciones concretas. Restablezca el aguinaldo para los jubilados; es un imperativo moral, legal y político. Esperamos su respuesta inmediata y decisiva.