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Cabildo Abierto se prestó a que el Frente Amplio clavara una cuña de discordia en la coalición del Gobierno
La irrupción de nuevos actores y partidos es saludable para la democracia. En ese sentido, la llegada de Cabildo Abierto y su líder, el general Manini, pareció buena. Traía una perspectiva distinta, asociada quizás más al estamento militar, pero todo nuevo aporte siempre es bienvenido.
A los observadores de la realidad política nos fue difícil descifrar los fundamentos e ideas del nuevo Partido. Conviven en él ciudadanos identificados con la familia militar, otros independientes y un grupo de una fuerte vinculación con la lista 711 del ex vicepresidente Sendic, el peronismo y la patria grande latinoamericana.
Las enormes diferencias entre todos estos dificultó entender las bases e ideas de la nueva propuesta.
¿Quién era Cabildo Abierto?
¿El Ex Comandante en Jefe del Ejército y los ex militares que lo acompañan con una fuerte prédica en contra del Frente Amplio?
¿Los diputados que se cortaban un día sí y otro también con propuestas contra UPM, el tren y otras cosas?
¿Los que acompañaron a Sendic en sus equipos y redactaron su plan de gobierno? ¿Los cercanos al kirchnerismo y la Patria Grande?
En su notable novela “El Extraño Caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hide”, Robert Louis Stevenson plantea un problema que a veces se da en los seres humanos y que lleva a que una persona tenga dos o más personalidades con características opuestas entre sí. El Dr. Jeckyll es un científico respetado que luego de beber una pócima se convierte en su opuesto, el Sr. Hyde.
Es lo que de a ratos parece suceder con Cabildo Abierto.
¿Es un partido de fuerte representación militar que presenta un proyecto de ley de prisión domiciliaria para los mayores de 65 años?
Sí.
La militar parece ser su gran base organizacional y electoral y lo enfrenta muy especialmente al Frente Amplio. Este último, incluso fogoneó el desafuero de Manini del Senado (lo salvaron sus socios blancos y colorados de la Coalición Republicana).
¿Es un partido populista que esta semana se unió al FA para votar juntos un proyecto de ley que limita la actividad forestal? ¿El que se unió con quien era su enemigo más acérrimo, el FA, contra sus socios en la coalición de gobierno?
También lo es.
Es difícil entender esa sociedad de Cabildo Abierto con el FA que, durante el gobierno de Mújica, pactó con Montes del Plata llevar a cabo políticas para acercar bosques a 200 km de su Planta en Conchillas (lo que incluye Colonia, San José, Soriano, parte de Flores y Florida). Hoy le da los votos a Cabildo Abierto para una ley que va exactamente en sentido contrario. Una norma que, de prosperar, incluso puede implicar responsabilidad del Estado por incumplimiento de ese contrato.
No hay que ser un observador muy agudo para darse cuenta que lo que está haciendo el FA es clavar una cuña de discordia en la Coalición de gobierno. Cabildo Abierto se prestó a ello.
Desde 1987 cuando se aprobó la ley de forestación con el trabajo de los entonces senadores Jorge Batlle y Alberto Zumarán y del ministro de Ganadería Pedro Bonino, la misma fue una política de Estado. Política que dio seguridades a quienes eligieron nuestro país y no Argentina para realizar multimillonarias inversiones.
Se aprobó la ley en el gobierno colorado del Dr. Sanguinetti, se impulsaron las plantaciones durante las presidencias del nacionalista, Dr. Lacalle Herrera y la segunda del Dr. Sanguinetti, se inició la etapa de producción de celulosa con el presidente colorado Jorge Batlle y el frenteamplista Tabaré Vázquez, se llegó a la segunda planta durante el de José Mújica y a la tercera en el segundo mandato de Vázquez.
Cabildo Abierto se prestó a que el Frente Amplio clavara una cuña de discordia en la coalición del Gobierno.
En 1987 la industria maderera uruguaya exportaba unos 50 millones de dólares. Hoy son más de 2 mil millones y pronto serán 3 mil millones. Ello habla del valor que agregó la forestación.
La propuesta de Cabildo Abierto, contenida en la ley aprobada el miércoles, va en la línea de las políticas populistas y de desarrollismo mágico que tanto daño hicieron a la economía de varios países sudamericanos bajo el slogan de la Patria Grande Latinoamericana.
Por esa ley el Estado le dice a los particulares que no pueden plantar más en sus tierras si no son de prioridad forestal, por más que cumplan con los requisitos ambientales. El Estado decide qué es lo que debe hacer el productor o el ciudadano. Lo que fracasó en todos lados. En Argentina, en Venezuela o dónde sea. Termina provocando escasez y falta de inversión.
Lo que ayuda a interpretar al nuevo partido. Ese en el que algunos de sus integrantes fueron parte hasta hace poco del grupo del ex vicepresidente Sendic, disertaban en el Centro de Estudios Nuestroamericano Chavez-Kirchner, y cuyas ideas, ocultas en la campaña electoral, afloran ahora en proyectos de ley como este.
Dirigismo económico, restricciones a la libertad de comercio, cambios que atentan contra la seguridad jurídica son los caminos populistas que postulan. Empiezan fijando cuotas, luego intentan establecer lo que los privados deben o pueden hacer. Como si la economía fuera un cuartel en el que se ordena que se produzca esto o aquello.
Los une el factor K y sus errores.