María Julia Pou
Hoy se conmemoran los 100 años del primer Día Internacional de la Mujer y es una buena oportunidad para mirar el camino recorrido y, especialmente, trazar las rutas a recorrer. La Historia se desarrolla en diferentes velocidades según las áreas que vayamos a considerar. En el tema de los derechos de las mujeres se ha avanzado mucho más en la proclamación y la aprobación de normas acerca de nuestros derechos que en la concreción de los mismos en la realidad.
Pero empecemos por reconocer que en nuestro país todavía subsisten diferencias a las que debe atender toda la sociedad, pues el grado de igualdad entre los géneros califica a una comunidad de manera inocultable.
De allí la importancia que adquieren las políticas educativas que son las generadoras de conductas en las generaciones futuras. Frente al tema de la feminización de la pobreza en estas tierras, la primera y casi única respuesta es la profundización de la educación entendida más como formación que como mera instrucción. No podemos dejar de mencionar que no basta con haber bajado la mortalidad materna en los últimos años, no es suficiente con la educación sexual en las niñas para prevenir embarazos adolescentes. Todavía tenemos entre nosotros una cifra que nos golpea y avergüenza: muere una mujer cada 9 días por violencia doméstica.
A pesar que hace ya algunos años que en nuestras universidades se gradúan más mujeres, sigue siendo todavía una utopía el derecho a igual remuneración por la misma tarea. Y si bien tempranamente en América las mujeres nuestras accedieron al voto, todavía la participación política en las esferas de decisión sigue siendo minoritaria.
Aunque es bueno reconocer que la ley de la cuota femenina ha comenzado el camino para equilibrar la balanza. Hay mucho para hacer y quizás una iniciativa que se ha formulado para revisar nuestra legislación, puede ayudarnos a darnos cuenta realmente dónde estamos paradas.
En la medida en que la sociedad toda se sienta comprometida con el tema de la igualdad de género seguramente será más rápido el camino: la educación en salud, el ejemplo de una sociedad en la que se castigue la violencia, el respeto con que se traten los adultos entre sí aun en las esferas públicas, todo eso contribuirá a los avances que en esta materia debemos cumplir. Quizás este sea un espacio en el que las organizaciones de mujeres puedan contribuir con su experiencia.
Una buena noticia hace de este festejo ya centenario del Día de la Mujer algo diferente. Las Naciones Unidas están abocadas a una reorganización en la cual han concentrado todas las agencias que se ocupaban del tema "género" en una sola que se llama a partir de ahora "ONU Mujeres" y al frente de la cual está una excepcional exponente de nuestro género: Michelle Bachelet, una chilena que sabe de lo que está hablando en la materia no sólo por haber ocupado la Presidencia de Chile sino que conoce además nuestros países y las peculiaridades de cada uno. Confiamos que en los próximos años podamos avanzar al ritmo que el tema merece y que nuestro país necesita.