Hoy es fecha patria. Hace 176 años que con la Jura de la Constitución, la República Oriental del Uruguay se convirtió en un nuevo Estado libre en el mundo.
Con ello culminó un ciclo de luchas por la libertad e independencia iniciadas prácticamente en 1811.
Fue en este año que estalló la Admirable Alarma en las márgenes del arroyo Asencio y cuando José Artigas inició el extraordinario camino que, con victorias y derrotas, desde el Exodo dio nacimiento a la orientalidad, dando vida a un inconmovible espíritu patriótico de libertad.
Así que la Banda Oriental pasando por la dominación española a la porteña, a la portuguesa y a la brasileña, con breves períodos de gobierno artiguista, supo de las Instrucciones del Año XIII, del Hervidero, de la Cruzada Libertadora de los Treinta y Tres, del 25 de Agosto de 1825, de las batallas decisivas de Rincón, Sarandí e incluso Ituzaingó, hasta llegar a la Convención Preliminar de Paz de 1828, y a la Jura -en todo el territorio nacional- de la primera Constitución aquella memorable fecha del 18 de Julio de 1830.
Esta Carta Magna estuvo vigente por el resto del siglo XIX y continuó hasta 1917.
Ella consagró principios fundamentales, destacándose entre otros, los derechos humanos y ciudadanos, la igualdad y la seguridad personal, la inviolabilidad de la propiedad, el derecho de petición, valores que se han mantenido, como otros tantos, en las Constituciones que le siguieron en 1917, 1934, 1942, 1952, 1967 y la reforma de 1996, convirtiéndola en código del sistema republicano.
La importancia de la fecha 18 de Julio en la historia de la República es innegable.
Tan es así que ha sido elegida en decenas de ocasiones para inauguraciones trascendentes en materia institucional.
Son de evocar entonces, aquellos célebres e históricos momentos en que todo el pueblo, a lo largo y a lo ancho del país, en medio de grandes fes- tejos, juró esa primera Consti- tución.
A ella, las nuevas y las viejas generaciones deben mirar con unción, pues de allí surge un sentimiento patriótico que debe permanecer incólume, así en el tiempo como en el espacio.