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esencialidad

SEGUIR Introduzca el texto aquí Hacia el cierre del año una sucesión de hechos son circunstancias imprevisibles para el diario vivir. Con consecuencias en la vida de le gente. Aludiremos a algunas elegidas con criterio selectivo. En este país “de primera”, en el que se nos ha impuesto obligatoriamente el uso del plástico para arreglar las cuentas de nuestra existencia cotidiana, para controlar mejor nuestra vida íntima, y meternos obligatoriamente de cabeza en el sistema financiero internacional y vernáculo, los cajeros automáticos pasaron a ser instrumento útil y se extendieron por todas partes, especialmente en Montevideo. De pronto empezaron a explotar por acción de anónimos delincuentes que así se apropiaban de los fondos monetarios allí atesorados. Actualmente no están más los aparatos dañados y ante el riesgo por precaución ante posibles atentados con explosivos se han cerrado otra cantidad. Como los de las estaciones de servicio a mano por doquier. En los que queda reducida la oferta de cajeros hay que hacer cola. Y, muchos además, con frecuencia no tienen fondos. Trastorno colectivo que afecta el hacer cotidiano. Sin solución a la vista. Recientemente, otro tema de impacto colectivo, fue el que por cinco días no se distribuyeran combustibles. La Unión de Transportistas de Combustible, es notorio que hizo un paro y parte del país, principalmente el sur, comenzando por Montevideo, ante la ausencia de distribución, quedó con los tanques de las estaciones vacíos. No se tomó previsión alguna para por ejemplo el traslado de enfermos, o el turismo, o el levantamiento de las cosechas, y todo aquel que saliese de su casa con cualquier destino y al que la cosa le tomó por sorpresa, fue rehén de la situación. La población quedó parcialmente presa y limitada en su libertad. Las estaciones cerraron y la respuesta a los usuarios era “no tenemos nafta, solo algo de gasoil”. Sin motivo aparente, quienes, la mayoría, estamos lejos del hecho que dio origen al citado problema padecimos una situación propia de una guerra. Las pérdidas para el país son incalculables. Aparentemente por temas de inseguridad en el trabajo, un accidente profesional que tuvo controvertidas versiones de parte de sus protagonistas, y otras razones, llevaron a esta situación. Ancap con patéticos antecedentes en la realidad económica nacional reciente, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el de Industria y Energía y algún otro sector con responsabilidad en el asunto, tarde piaron con una declaración de esencialidad, y la radical medida gremial se aplicó severamente ¿Cómo el gobierno nacional permitió se llegara a lo anterior y como se puede adoptar tan dura acción gremial, con perjuicio de toda la población, que en los hechos discutidos no tiene arte, ni parte? Una tardía esencialidad dispuesta por las autoridades no atenúa la conflictividad colectiva impuesta por cinco días a la ciudadanía. Falta de razonabilidad y de previsión plena. Al cierre del 2018 la mano viene dura para Juan Pueblo. En el último año, la tasa relativa a personas activas, mayores de 14 años en condición de trabajar, que tienen trabajo o no lo tienen, cayó.
Editorial Precandidatos del FA se comprometen desde ya a otorgar un 6% del PBI a la enseñanza, una meta difícil de lograr y que no alcanza para resolver los angustiantes problemas del sistema educativo. Los precandidatos del Frente Amplio ya inauguraron el festival de las promesas. Entre ellas una de las más comunes consiste en recoger el viejo —y nunca cumplido— compromiso de destinarle un 6% del PBI a la educación. El que lo hizo más recientemente fue Daniel Martínez, quien además se propone otorgar un 1% para investigación, ciencia y tecnología. Suena lindo, como sonaba lindo cuando Tabaré Vázquez en su última campaña electoral aseguró que hacia el final de su gobierno se habría logrado o se estaría muy cerca de lograr el dichoso 6%. Nada de eso ha ocurrido. A duras penas la inversión en educación llega al otrora tan reclamado 4,5% destinados a ANEP y Udelar. Aunque todos, incluidos los gremios de la enseñanza, reconocen que a corto plazo el 6% es difícil de alcanzar, el pedido sigue justificando paros y huelgas que perjudican como siempre a los alumnos y sus familias. La última movilización, paralela al trámite de la Rendición de Cuentas, se desarrolló bajo la consigna "Estamos verdes de esperar el 6%". Esta idea de fijar porcentajes del PBI viene de lejos. Recuérdese que en 1994, junto con las elecciones nacionales, el Frente Amplio y los gremios propusieron realizar un plebiscito para incorporar a la Constitución un artículo que obligara al gobierno a otorgar el 4,5% a la educación o un porcentaje del presupuesto nacional. Ese plebiscito recogió el apoyo de menos de un tercio de los votantes, el peor resultado obtenido por la izquierda consideradas todas las consultas populares que sus líderes impulsaron desde la oposición. Ocurre que la gente ya tenía claro por entonces que no conviene fijar porcentajes rígidos de gasto en la Constitución. El hecho de que ahora soliciten el 6% en vez de aquel 4,5% tan mentado prueba que las circunstancias y las demandas son siempre cambiantes. La situación económica del país y el estado de las finanzas estatales pueden complicar el cumplimiento de esas obligaciones a pesar de las normas existentes. Por otra parte, los reclamantes están lejos de convencer a la opinión pública sobre la necesidad de asegurar esos fondos dado que no presentaron ni presentan un programa de cambios que asegure la eficacia de semejante inversión. Está claro que los mayores recursos volcados al sector en los últimos años tuvieron escaso efecto en la mejora del sistema educativo. Por el contrario, las tasas de egreso de la enseñanza media así como los datos sobre el aprendizaje real de los alumnos demuestran que las cosas han ido empeorando. La promesa de Tabaré Vázquez sobre el porcentaje para la educación ahora recogida por su correligionario socialista Daniel Martínez tiene antecedentes que vale la pena recordar. Uno de los propulsores del plebiscito constitucional que fracasó dos décadas atrás fue el actual ministro de Economía, Danilo Astori. Sin embargo, después que ocupó cargos de gobierno se manifestó en contra de establecer porcentajes del PBI en la Constitución. Todo se ve distinto cuando se está del otro lado del mostrador. Como es sabido, buena parte de la campaña de los gremios se centra en demandar aumentos de salarios para los docentes cuyo relevante rol en materia educativa nadie discute. El problema es que sus dirigentes apelan al pedido y la protesta sin ofrecer, en un diálogo maduro, soluciones a los problemas de fondo que aquejan a la educación. Peor aún, es habitual que nieguen incluso la existencia de las fallas como lo hacen cada vez que se divulgan los resultados de las pruebas PISA o los porcentajes de deserción en la enseñanza media. Además dañan su causa con medidas impopulares como dejar las aulas vacías, una forma de presión que aplican de manera permanente. A principios de su mandato pareció que Tabaré Vázquez estaba dispuesto a enfrentar esta modalidad de actuación sindical cuando ante una huelga en el sector decretó la esencialidad de la educación, una medida sin precedentes en nuestro país. La resistencia de los sectores más radicales del FA lo forzó a levantar esa medida en lo que fue una demostración de debilidad ante los sindicatos de la enseñanza. Sería bueno que los precandidatos frentistas recordaran estos antecedentes antes de asumir compromisos. También convendría que repasaran los errores cometidos por Vázquez en este período, en particular cuando laudó a favor de los directores de los entes de la enseñanza el enfrentamiento con los técnicos del ministerio de Educación que terminaron dimitiendo. Para cambiar de verdad el sistema educativo se necesita un gobierno con más coraje y decisión en vez de dulces promesas de campaña.
Editorial Según la ministra María Julia Muñoz la enseñanza está “bastante bien”, una muestra de que tanto ella como el gobierno del Frente Amplio viven en un mundo irreal, mientras la educación (y el país) se caen a pedazos. Cuesta creer que la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, diga alegremente que "vamos a llegar bastante bien a los objetivos que se había planteado el programa de gobierno en educación". A estas alturas, cuando se acerca el final de su mandato, decir eso parece una broma grotesca si se compara la realidad con las promesas del Frente Amplio. En la última campaña electoral, enarbolando el programa del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, prometió "cambiar el ADN de la educación". Pareció que se venía toda una revolución capaz de conmover hasta las raíces de los árboles del sistema educativo. En una entrevista publicada en Búsqueda, Muñoz eludió hablar del ADN al tiempo que exaltó su propia actuación ("a mí me ha ido bastante bien"). Empero, a pesar de lo bien que le vaya a ella, es obvio que la enseñanza sigue arrastrando sus problemas y que los resultados logrados en este período de gobierno son decepcionantes. No se cambió el ADN ni se cumplieron otros objetivos anunciados por Vázquez al comienzo de su segundo gobierno. Entre ellos figuraba el compromiso de lograr que en 2020 el cien por ciento de los jóvenes de hasta 17 años siguiera dentro del sistema educativo y que el 75% concluyera el ciclo de enseñanza media. A un año y medio de terminar su mandato tanto Vázquez como Muñoz deberían reconocer que están muy lejos de alcanzar esas metas. Sin embargo, a la ministra ese fracaso no parece pesarle en absoluto cuando pontifica sobre el tema. Muñoz considera que los sindicatos no son "un factor que obstruya el desarrollo de una educación de calidad". Es obvio que no pensaba lo mismo en 2015 cuando el gobierno de Vázquez decretó la esencialidad para detener un conflicto sindical, una medida sin precedentes en el sector que fue muy criticada en filas de la izquierda. Por ese entonces los gremios no eran santo de su devoción y más de una vez desde su ministerio se habló del poder de las "corporaciones" como un obstáculo para realizar las reformas. Cabe recordar que a pocos meses de iniciada su gestión, la situación de su ministerio se complicó. Tanto su subsecretario como su director de Educación intentaron impulsar cambios capaces de conmover al dichoso ADN, pero la ministra se interpuso en su camino y los despidió de manera desconsiderada y con expresiones infelices respecto a la idoneidad de ambos. A esas alturas, en el primer año de gobierno ya estaba claro que el ministerio de Educación quedaba fuera de juego. Más que nunca el poder se concentró en los entes de la enseñanza con el presidente de la ANEP Wilson Netto a la cabeza, el hombre al cual José Mujica —no se sabe si en broma o en serio— llamó "el José Pedro Varela de nuestro tiempo". Otra de las promesas incumplidas por el gobierno de Vázquez fue la de destinar el 6% del PBI a la educación atendiendo de ese modo al pedido de los gremios que lo exigían para la ANEP y la Udelar. Incorporando otras actividades educativas dependientes del gobierno a gatas se ha llegado al 4.5% tal como puede comprobarse en un somero aná-lisis de los números. De eso tampoco habló la ministra en su entrevista con Búsqueda. En cambio sí habló de otros asuntos como la inseguridad y la corrupción. Del ministro del Interior Eduardo Bonomi dijo que "ha sido de los mejores" desde el retorno de la democracia, ignorando con ligereza el aumento exponencial de los delitos ocurrido en nuestro país desde que la izquierda asumió el poder. En cuanto a los casos de corrupción declaró que en su opinión la imagen de honestidad del Frente Amplio se mantiene "en un 99,9%", porcentaje que desconoce la ola de denuncias y los expedientes judiciales que se engrosan día a día. Todo ello sin perjuicio de recordarle a la ministra el proceso y condena al contador Bengoa y otros funcionarios, escandaloso episodio que sucedió mientras ella ocupaba un cargo jerárquico en la intendencia de Montevideo. Persona de confianza del presidente de la República, Muñoz reapareció últimamente en los medios de comunicación lanzando algunos mensajes sobre asuntos que van más allá de su cartera. En la citada entrevista habló de las candidaturas y en particular de su preferencia por Carolina Cosse. También pronosticó el triunfo del Frente Amplio en las elecciones del año próximo. Un triunfo que parece cada vez menos probable habida cuenta, entre otras cosas, de la decadencia del sistema educativo y de lo poco que ha hecho y hace la ministra por mejorarlo.
Se difundirá el mes próximo y cuestionará los servicios esenciales. Las cuatro corrientes sindicales que conforman el Pit-Cnt están en tratativas para elaborar un documento que contendrá su plan de acción para lo que queda del año y comienzos del próximo, en el cual se enfatizará muy especialmente su rechazo a la reforma laboral brasileña, la necesidad de que se negocie con el movimiento sindical en futuras Rendiciones de Cuentas antes de su presentación al Parlamento y la mejora de los salarios más bajos. El documento estará pronto en los primeros días de setiembre y hará referencia también a que debe quedar sin efecto el decreto "antipiquetes" emitido este año por el Poder Ejecutivo. Fernando Ferreira, integrante del Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt, dijo a El País que debe haber "una salida más nítida contra la reforma laboral brasileña" y que la central debería diseñar un plan de movilizaciones en este sentido. "En el documento también habrá referencias a que la utilización que ha hecho el Ejecutivo de las declaraciones de esencialidad no ha sido feliz. Van tres ya este año", señaló. Se planteará asimismo que en la ronda de negociación salarial del próximo año (será la más grande que se haya realizado hasta la fecha) se deben ser seguir mejorando en términos reales los salarios de los trabajadores que ganan entre $ 15.000 y $ 20.000 nominales, en particular de los trabajadores rurales, domésticos y del supermercadismo, dijo Ferreira. En el documento se incluirán propuestas de tipo impositivo con la idea de que se debe gravar más el Patrimonio para obtener recursos para el Estado. Hoy el Pit-Cnt llama a un paro entre las 9 y las 13 horas y se concentrará a las 10 frente al Ministerio de Trabajo donde hablarán Martín Pereira (de la Federación de Funcionarios de Salud Pública ) y Óscar Andrade (del sindicato de la construcción). La convocatoria a la marcha dice que "es contra el decreto abusivo de esencialidad y porque lo esencial es avanzar en los cambios". La central sindical se molestó porque el Poder Ejecutivo declaró este mes esenciales servicios de ASSE. Fernando Pereira, presidente de la central, dijo en el portal de la central sindical que "lo que no se puede admitir es que todo sea esencial y que deba trabajar el personal administrativo o quienes no atienden de forma directa los servicios esenciales". "Si todo es esencial no se puede realizar ninguna huelga en ningún lado", señaló. reforma laboral
El Pit-Cnt convoca una paralización contra la esencialidad. El Pit-Cnt realizará mañana un paro parcial de 9 a 13 horas que afectará a la salud pública durante 24 horas y al turno matutino de todos los liceos públicos en Montevideo, en rechazo al decreto de esencialidad que aplicó durante una semana el Poder Ejecutivo en los servicios que brinda la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y en el Patronato del Psicópata. La esencialidad ya fue levantada por el Poder Ejecutivo. La Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) convoca a una paralización de los servicios durante toda la jornada. La medida ocurre en el marco de los reclamos laborales no contemplados en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas a consideración del Parlamento, ni en la última contrapropuesta realizada por el Directorio de ASSE a la central obrera como salida al conflicto entre el prestador de salud y sus funcionarios. En los liceos públicos de Montevideo, los docentes sindicalizados no darán clase en el turno matutino, de 07.30 a 13 horas. Luego se retomará la actividad normal, explicó Luis Martínez, presidente de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES). Como la decisión de convocar el paro fue urgente y sin que mediara la consulta a las distintas filiales del interior, la medida será realizada solamente por los sindicatos de Montevideo. El lema de la paralización convocada por la central obrera es: "Contra el decreto abusivo de esencialidad y porque lo esencial es avanzar en los cambios". A su vez, el Pit-Cnt también llama a una concentración y acto a las 10 horas frente a la sede de Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). La medida es en reclamo a un presupuesto mayor al previsto en la Rendición por 62 millones de pesos y por la simplificación de renglones. En la propuesta final del Pit-Cnt que fue elevada al Directorio de ASSE, se consideraba la extensión a una semana de la licencia especial por maternidad, la simplificación y la "destercerización" de más de 200 cargos. En señal de rechazo a la esencialidad, once dirigentes de la FFSP mantuvieron durante más de 15 días la ocupación del Patronato del Psicópata. El presidente Tabaré Vázquez indicó que "teníamos que garantizar primero que toda la asistencia fuera correcta y como no teníamos seguridad", se decidió decretar la esencialidad. Los funcionarios ya habían ocupado anteriormente la sede de la Red de Atención Primaria (RAP) y el Hospital de Ojos. CONFLICTO SALARIAL

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