El ganado gordo continuó subiendo esta semana y los frigoríficos volvieron a trasladar la suba a la carne que se vuelca al abasto. Tras el ajuste de la semana pasada, había quedado una diferencia en los precios del abasto (entre 4% y 5%) entre las diferentes plantas abastecedoras.
Ahora los frigoríficos alinearon sus listados y volvieron a subir el asado un 6%, que representan $ 8 por kilo. En paralelo, ajustaron la media res 4%, que son otros $ 3/kilo y no se descartan nuevas subas si el ganado gordo continúa su tendencia alcista.
Las faenas cayeron y la suba del asado obedece a una estrategia para descomprimir la demanda por este corte, que con menor volumen, enfrenta mayor demanda.
Por su parte, la Asociación de Consignatarios de Ganado marcó un precio de US$ 3,14 (para la carne) de novillo gordo; vaca gorda a US$ 2,97 y la vaquillona gorda a US$ 3,08.
En la pizarra, también subió la manufactura a US$ 1,90 por kilo y US$ 1,65 por kilo para la conserva, pero mantuvo novillos y toros de industria en US$ 2,15 por kilo.