WASHINGTON - La vaca Holstein (Holando) infectada con encefalopatía espongiforme bovina fue importada a Estados Unidos desde Canadá hace unos dos años, dijeron ayer sábado investigadores federales. El doctor Ron DeHaven, jefe de veterinarios del departamento de Agricultura (USDA), expresó que funcionarios canadienses han aportado documentos que indican que el animal era uno de los 74 enviados desde Alberta, Canadá, hacia Eastport, en el estado de Idaho.
"Estos animales eran todas vacas lecheras y entraron a Estados Unidos hace sólo dos o dos años y medio, en consecuencia muchos de ellos probablemente estén aún vivos", manifestó DeHaven. Enfatizó que el hecho de que la vaca enferma haya formado parte de ese rodeo, no significa que todos los 74 animales estén infectados.
Mientras tanto, apenas días después de descubrirse el primer caso del llamado "mal de la vaca loca", Estados Unidos ha perdido un 90% de sus exportaciones de carne, luego que más de una docena de naciones dejaron de adquirir el producto en este país ante temores de que se disemine la enfermedad.
Gregg Doud, economista de la Asociación Nacional de Ganaderos con sede en Denver, dijo que Estados Unidos podría perder unos 6.000 millones de dólares anuales en exportaciones debido al mal de la vaca loca.
"Hemos perdido alrededor del 90% de nuestro mercado de exportación en los últimos tres días", dijo Doud.
Keith Collins, jefe de economistas del departamento de Agricultura, dijo que el mercado no verá el impacto pleno causado por el descubrimiento de una vaca afectada de encefalopatía bovina hasta que las transacciones comerciales se intensifiquen luego de las fiestas de fin de año. Indicó que apenas un 10% de la carne estadounidense está siendo exportada.
Una delegación estadounidense viajó ayer sábado a Japón, país que adquiere alrededor de una tercera parte de la carne exportada por Estados Unidos, y posiblemente a otros países asiáticos donde también se impuso la prohibición de adquirir productos bovinos de esta nación, para tratar de revertir su postura.
CUARENTENA. Las autoridades de la secretaría de Agricultura pusieron el viernes en cuarentena dos terneros hijos de la vaca a la que se diagnosticó la encefalopatía espongiforme bovina, aunque la transmisión del mal de la vaca loca de la madre a los terneros parece improbable. Un ternero se encuentra en el establecimiento de Mabton, Washington, "donde apareció la vaca afectada", dijo el doctor DeHaven.
"El problema con estos terneros es que si bien es un medio improbable de transmisión de la enfermedad, existe la posibilidad de que la vaca infectada transmita el mal a sus terneros", expresó el técnico.
PRUDENCIA. En Ottawa, las autoridades sanitarias canadienses llamaron anoche a la prudencia en relación con la posibilidad de que la vaca loca descubierta en EE.UU. haya sido importada de Canadá, estimando había que esperar los resultados de los análisis de ADN antes de sacar conclusiones.
"Por el momento, no hay pruebas que confirmen que la vaca era originaria de Canadá", declaró en una conferencia de prensa Brian Evans, veterinario jefe de la Agencia de Inspección de Alimentos canadiense.
"Si se confirma esa información, sería la peor noticia que hayamos podido escuchar para la industria bovina de Alberta, y probablemente para Canadá", dijo Rob Scarlett, presidente de la sociedad de ganaderos de Alberta, en donde el año pasado se detectó un caso de vaca loca.
No hay que sacar conclusiones de manera tan rápida, remarcó Scarlett pero agregó que si las pruebas confirman esta hipótesis, no hay duda que habrá impactos graves para la industria canadiense. AP