PABLO ANTÚNEZ
Industriales, operadores de mercado y Poder Ejecutivo están sorprendidos por el crecimiento de la faena para esta época del año. La matanza crecerá más a lo largo de este segundo semestre y hay quienes hablan de que será récord.
A la salida del invierno, los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes indican que se industrializaron unas 10.000 reses más que a igual fecha de 2008 y todos los integrantes de la cadena cárnica admiten que hay una oferta de ganado inusual para la época.
Para el presidente del Instituto Nacional de Carnes, Luis Alfredo Fratti, este año "puede ser atípico", porque es probable que "durante el segundo semestre se faenen más cabezas que durante el primero, cuando en general, ocurre lo contrario".
El crecimiento de las áreas de verdeos y los atrasos en el engorde que generó la sequía, provocarán -según la visión del jerarca- que "aparezca mucho ganado en la primavera".
Desde la óptica del consignatario de ganado Pablo Reyes, hay varios factores que justifican la elevada faena.
"Hubo más verdeos, aumentaron los encierres de ganado, principalmente los chicos y los medianos, pero además hay una menor retención por parte de los productores", explicó el profesional a El País.
Hace más de un mes que en el mercado se están viendo los ganados de verdeo, que son los que están ayudando a mantener la faena alta y apuntalan el crecimiento de la oferta.
"Hay mucho menos retención de ganado que en años anteriores, porque hay mucha más demanda, más necesidades de plata que en años anteriores y eso hace que la gente retenga menos".
Reyes explicó que se ve mucho en lo que son los negocios particulares y en los remates, "se opera cada vez más fuerte con los plazos. En el ganado gordo se nota que hay menos retención porque hay más necesidades financieras y hay mayor demanda de negocios al contado por parte del vendedor y de algún adelanto antes de sacar los ganados".
El operador también destacó el buen comportamiento de los frigoríficos que vienen absorbiendo la mayor oferta con faenas crecientes.
"Lo que nos viene pasando es que, en estas semanas que la industria se compra 15 días (otorga entradas largas), siempre hay buena disposición en la compra. Eso es muy importante para el mercado", admitió.
Mientras tanto, Jorge Muñoz, otro operador de mercado estimó que no se llegará a una faena anual récord, porque no cree que haya tanto ganado.
"Veníamos con una faena en aumento porque el negocio ganadero era muy bueno, pero está dejando de serlo frente a otras opciones como la forestación y la agricultura", admitió Muñoz.
Para el operador, las señales de la industria no empujan tanto a que el negocio ganadero sea muy bueno, principalmente para el sector de la cría, pero a eso se suma que las señales que llegan de los mercados no son tan alentadoras. "Todo eso me hace ver que no se llegará a un récord de faena", explicó.
Mercado estable
El mercado ganadero muestra estabilidad en los precios. El novillo gordo se paga US$ 2,14 por kilo de carne, la vaca gorda cotiza a US$ 1,94 y la vaquillona a US$ 2,02.
Los operadores no prevén subas drásticas en los precios, sino más bien estabilidad en los meses venideros. En caso de modificaciones hacia abajo, a medida que continúa creciendo la oferta de animales gordos, estiman bajas leves.