La Federación Nacional de productores de Leche de Chile (Fedeleche), gremial que presionó al gobierno de su país para que elevara el arancel de importación y frenara el ingreso de lácteos de Uruguay y Argentina, ahora apuntó contra la industria local, por no transferir las subas de los precios internacionales.
A través de un comunicado, el presidente de Fedeleche, Dieter Konow, consideró que "sería inaceptable repetir la experiencia del 2007, cuando la industria de lácteos demoró más de 6 meses para transferir las mejoras de precios al sector. Es como llegar a la fiesta cuando la música está terminando".
Luego de analizar la evolución de precios -según publicó el portal MilkPoint-, el dirigente sostuvo que tanto en los remates de Fonterra como en los informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, confirmó en los últimos meses la tendencia al alza, que se viene registrando tímidamente desde el segundo semestre del año en curso.
"Esas señales fueron asumidas e interpretadas por miembros relevantes del mercado mundial, como es el caso de Fonterra, que reconociendo el nuevo escenario favorable aplicó dos aumentos de precios a sus remitentes en las últimas semanas".
Konow recordó que a diferencia de lo que sucede en Nueva Zelanda, la subsidiaria de Fonterra en Chile (Soprole) es líder en el mercado y no se pronunció, al igual que otras empresas relevantes como Nestlé que tampoco mejoraron los precios a sus productores. El gremialista sostuvo que tanto en Chile como en Nueva Zelanda el dólar se desvalorizó 23% y que la magnitud del aumento de valores de los precios de referencia compensa esa caída. Desde enero a octubre la captación de leche cayó, sostuvo.