MOODY’S
La perspectiva de “un endurecimiento monetario en Estados Unidos en los próximos meses aumenta el riesgo crediticio para los bancos altamente dolarizados en los mercados emergentes".
La perspectiva de “un endurecimiento monetario en Estados Unidosen los próximos meses aumenta el riesgo crediticio para los bancos altamente dolarizados en los mercados emergentes. A medida que aumentan las tasas de interés de EE. UU., es probable que disminuya el flujo de capital hacia las economías emergentes, lo que pesa sobre el crecimiento económico en esos países y debilita sus monedas”, evaluó la calificadora de riesgo Moody’s en un informe.
“Los bancos con grandes volúmenes de préstamos y depósitos en moneda extranjera en sus balances son vulnerables a un aumento en las pérdidas crediticias y presión sobre su rentabilidad y liquidez cuando el valor de la moneda local cae bruscamente”, explicó Moody’s.
Es que “se vuelve más difícil para los prestatarios sin cobertura pagar los préstamos en moneda extranjera, y los depositantes son propensos a retirar fondos. La alta dolarización también amenaza la estabilidad financiera en tiempos de crisis si los bancos centrales no tienen suficientes reservas de moneda extranjera para rescatar a los bancos con déficit de dólares”, añadió.
En ese sentido, el informe apuntó que “los niveles de dolarización varían ampliamente entre los países en desarrollo y son particularmente altos en América Latina y Europa emergente. En América Latina, Uruguay tenía una dolarización de depósitos del 74% a fines de 2020. En Paraguay, Costa Rica y Perú, el uso del dólar también fue alto con 44% y 42% y 39% de los depósitos, respectivamente”.
“En la Europa emergente, los bancos bielorrusos tenían la dolarización más alta con un 65% de los depósitos a fines de 2020. En Azerbaiyán, el nivel era del 56%, con Turquía con un 47%, Armenia con un 46% y Ucrania con un 38%”, agregó.
Así, Uruguay se ubica a la cabeza como el país con la mayor dolarización de los depósitos de 33 emergentes de América Latina y Europa evaluados.
En cambio, “la dolarización se ha mantenido estable en términos generales para los países del Consejo de Cooperación del Golfo. La dolarización más alta es para Bahrein con alrededor del 36% y la más baja para Arabia Saudita con menos del 10%. Sin embargo, el riesgo en los países del Golfo se ve mitigado por sus fuertes reservas de divisas que respaldan una paridad con el dólar”, señaló Moody’s.
“En África, la dolarización es moderada para Egipto (15%-17%) e inferior al 10% para Sudáfrica y Marruecos, respaldada por una inflación baja y monedas locales estables. En Nigeria, la dolarización ha aumentado en los últimos años a alrededor del 25%, impulsada por las expectativas de que la moneda local perdería valor debido a la alta inflación. También contribuyeron los mayores ingresos en dólares en su sector de petróleo y gas”, añadió.
Por último, “la política monetaria fuerte, la regulación bancaria estricta, la inflación relativamente baja y las monedas estables han mantenido la dolarización por debajo del 10% en la mayoría de los países de Asia-Pacífico”, señaló el informe.
El dólar más fuerte.
Hay “nubarrones que se avecinan para las monedas de los mercados emergentes por la perspectiva de un fortalecimiento del dólar estadounidense. Dadas las tendencias de la inflación y del mercado laboral, así como la propia comunicación de la Reserva Federal de EE.UU., ahora esperamos tres aumentos de las tasas de interés este año”, expresó el informe.
“A medida que aumenten las tasas de interés de EE.UU., es probable que el dólar se fortalezca. Las tasas de interés más altas de EE.UU. harán que los mercados emergentes sean menos atractivos para los inversores internacionales, lo que podría reducir el valor de sus monedas. Esto corre el riesgo de aumentar el valor real de su deuda y los costos de endeudamiento”, explicó la calificadora.
¿Qué puede pasar con Uruguay?
Moody’s evalúa país por país las perspectivas ante la dolarización de la banca. En el caso de Uruguay, el emergente más dolarizado del mundo, la calificadora no espera que la misma disminuya en los próximos años.
“La alta inflación y la constante depreciación del peso seguirán impulsando a los ahorristas en Uruguay a la seguridad de los dólares”, afirmó la agencia.
“Como resultado, aproximadamente el 76% de los depósitos de los bancos están denominados en dólares estadounidenses en septiembre de 2021. Además, los depósitos de no residentes, en su mayoría de ahorristas argentinos, representaron alrededor del 10% de los depósitos totales del sistema. Esta ratio ha disminuido en los últimos años, aunque sigue siendo superior a la de los países vecinos”, analizó.
Pese a la elevada dolarización y a los riesgos que conlleva una suba de tasas de interés en EE.UU., Moody’s indicó que hay “una serie de factores” que “protegen” al sistema bancario uruguayo de los “altos riesgos de dolarización”.
Por un lado, “Uruguay tiene grandes reservas de divisas que mitigan parcialmente los riesgos de tipo de cambio, y su balanza comercial ha sido mayoritariamente superavitaria desde 2016, lo que significa que sus reservas de divisas no están bajo presión”, aseguró la calificadora.
A su vez, “los préstamos denominados en dólares, que representan alrededor de la mitad de los créditos del sector bancario, se otorgan principalmente a exportadores con ingresos en moneda extranjera”, señaló. Esto mitiga el riesgo de descalce de monedas (ingresos en una moneda y deudas en otra).
“Además, el Banco Central del Uruguay elevó su tasa de interés de referencia cuatro veces en 2021-2022 a 6,5% desde 4,5%, una medida que ayudará a proteger la moneda local de la depreciación”, agregó.