El mercado de teléfonos celulares en América Latina sufrirá un sacudón si se confirma que Telefónica Móviles, la rama de aparatos móviles de la empresa española, comprará las empresas de Movicom Bell South en América Latina, como informó Convergencialatina, una publicación especializada en telecomunicaciones. La operación repercute en Uruguay donde Movicom Bell South es la segunda operadora de celulares tras Ancel. Las tratativas fueron confirmadas formalmente por Bell South, que tiene su sede en la ciudad estadounidense de Atlanta, en un escueto comunicado.
La operación se cerraría en alrededor de U$S 5.000 millones y en Argentina sería objetada por Telecom (Personal) y CTI, compañía perteneciente al magnate mexicano Carlos Slim porque daría a Telefónica una posición que estas firmas entienden sería indebidamente dominante en el mercado del país vecino.
Ello se debe a que Unifón (grupo Telefónica) tiene hoy 1,9 millones de clientes que se sumarían a los Movicom con 1,74 millones. Sumadas ambas empresas controlarían el 48% del mercado argentino. Si se cierra el entendimiento, además, las empresas a fusionarse conformarían la mayor operadora celular de América Latina con más de 38,5 millones de clientes, el 38,5% del total.
Movicom Bell South, tras vender sus intereses en Brasil, está presente en Guatemala, Nicaragua, Argentina, Panamá, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. En América Latina realizó ventas el año pasado por U$S 2.300 millones.
REPERCUSIONES. La operación tiene repercusión en Uruguay dodne Movicom, luego transformada en Movicom-Bell South, fue la primera operadora de telefonía móvil en 1992.
De acuerdo con datos de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) a fines del año contaba en el mercado local con 170.000 clientes aproximadamente, superada por Ancel, que comenzó a funcionar en 1994 y que tiene unos 360.000 usuarios.
La filial local de Movicom se llamó a silencio. José Luis Luz, gerente de Marketing de Movicom Bell South, dijo a El País que "la idea es que no haya comentarios hasta que no termine el proceso".
Luz señaló que la cifra de 170.000 clientes del órgano regulador oficial "no está alejada de la realidad".
En el caso de Movicom Bell South Uruguay, el paquete accionario de la empresa también está compuesto por accionistas locales minoritarios. Cuenta con 40 locales y alrededor de 300 empleados.
REACCION. Los analistas del mercado latinoamericano entienden que la movida de la española Telefónica es una reacción a la fuerte expansión reciente del grupo del magnate mexicano Carlos Slim, el hombre más rico de América Latina.
Slim compró el año pasado CTI Móvil en Argentina que ya tiene el 19% del mercado. En Uruguay Slim ha anunciado varias veces que quiere participar en la imminente subasta para habilitar un tercer actor en el mercado celular local. Además, Slim controla parte de Techtel, que en Uruguay se dedica a la telefonía internacional y corporativa. El mexicano había intentando tiempo atrás comprar las filiales latinoamericanas Movicom Bell South pero no llegó a un acuerdo en cuanto al precio con sus dueños estadounidenses
Se puede decir que también hay cierta contraposición entre los estándares técnicos a utilizar. Telefónica utiliza redes CDMA de origen estadounidense y GSM de origen europeo en tanto Slim apuesta en exclusividad a GSM al igual que Ancel en Uruguay.
Mercado con margen de desarrollo
En Uruguay el mercado de la telefonía celular está relativamente subdesarrollado debido a varios factores: el hecho de que la demanda de líneas fijas está prácticamente satisfecha, que "los minutos en el aire", como se dice en la jerga técnica, son caros y que la Tasa de Acceso a Celulares no es barata, explicaron a El País fuentes técnicas de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec).
Sin embargo, si finalmente ingresa un tercer actor al mercado, como está previsto, cabe aguardar que, como ha ocurrido en la mayoría de los países del mundo, los celuares tiendan a igualar en número a la cantidad de aparatos fijos. Las fuentes señalaron que empresas que han estudiado el mercado uruguayo consideran que, una vez ocurrido eso, en Uruguay puede ocurrir lo mismo en unos dos años y se podrían duplicar los celulares llegando a alrededor de un millón, como consecuencia de la intensificación de la competencia.
Dos hitos marcaron la evolución de los celulares en Uruguay: en 1995 comenzó a funcionar el sistema que implicaba que quien llamaba a un celular pagaba la comunicación y en enero de 1998 el sistema de prepagos.
Ambas situaciones hicieron que el mercado creciera fuertemente. Por ejemplo, en 1999 Movicom incrementó sus aparatos 123%.
Actualmente más del 70% de los celulares, funcionan con el sistema de prepago.