Puertos: Urge golpe de timón para avanzar

Prioridad. La comunidad portuaria reclama incremento de infraestructura ante previsto colapso

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EMILIO CAZALÁ

El presidente del Centro de Navegación, Mario Baubeta hizo incisivo análisis de la caótica realidad portuaria, sus graves falencias, sus necesidades, y exhortó a las autoridades a trabajar juntos con los privados para situar a Montevideo en la región.

El inminente colapso del sistema de puertos y rutas, preocupación del presidente José Mujica, y en particular, el congestionamiento del Puerto de Montevideo y Nueva Palmira, inquietud de la comunidad portuaria, fue y es estudiado. Un tema que ha generado conferencias de públicos y privados y artículos periodísticos desde el principio de la década pasada.

Poner el tema en la consideración pública y generar un estado de honda preocupación por falta de urgentes infraestructuras en aquellos vitales sectores de la actividad nacional, era lo que necesitaba el sector para encauzar el rumbo a partir de la realidad actual bajo una visión de futuro y con absoluto pragmatismo.

Estos fueron algunos de los conceptos vertidos por el presidente del Centro de Navegación, Mario Baubeta en ocasión de celebrar los 95 años de esa institución.

Tras agradecer al presidente Mujica su preocupación por el problema portuario, Baubeta alentó al primer mandatario a mantener vivo este tema en agenda gubernamental y política, porque hace al país productivo, atrae inversiones, genera divisas, empleos genuinos y aporta al bienestar de la gente.

"La sociedad está haciendo un gran esfuerzo en políticas sociales y la mejor política social es generar trabajo", señaló Baubeta.

Luego, el presidente del Centro de Navegación enumeró los principales puntos que deben ser analizados para alcanzar los objetivos de consolidar a Uruguay como Centro Logístico y de Cargas de referencia internacional.

El comercio mundial globalizado transita entre los países a través de redes de operadores logísticos.

Para poder integrarse a esa red es necesario que los países generen condiciones que faciliten el acceso a la misma, tales como normativas modernas y gestión eficiente para la facilitación del comercio, las comunicaciones, el transporte, la infraestructura, y los servicios internos de apoyo a estas áreas.

Uruguay tiene una política de Estado para el sector portuario, con epicentro a partir de la Ley de Puertos de 1992, iniciada cinco años antes con la Ley de Zonas Francas, y continuada diez años después con la Ley de Aeropuerto Libre.

Esa política de Estado, aplicada por gobernantes en los años pasados, con una visión a largo plazo, ha determinado que el comercio logístico de exportación, haya ganado una honda incidencia sobre la actividad económica.

Cuando el presidente Mujica habla de "apagón logístico", recoge la trascendencia del sector portuario hacia el resto de la economía, recordó Baubeta.

INFRAESTRUCTURA. En este capítulo Uruguay se juega el futuro del sector.

La infraestructura opera como plataforma de desarrollo y como techo para el crecimiento del comercio exterior e internacional del país.

Hoy el puerto de Montevideo no satisface las demandas de servicios y mucho más grave aún es la realidad que se estan contruyendo los nuevos megabarcos que en tres años ya estaran navegado; son barcos graneleros de 400.000 toneladas y portacontenedores de 20.000 teus (más de 300 mil toneladas de carga).

Las autoridades deberían asumir esta nueva realidad que caerá sobre el puerto de Montevideo a mediano plazo. Pero ya, hoy, están anunciadas las escalas de los portacontenedores de 8.000 teus (150 mil toneladas de carga). Arriban a Uruguay en pocos meses, por lo cual los 12 metros de profundidad que ya tiene el canal del Puerto de Montevideo estarán por debajo de dicha demanda.

Los asociados del Centro de Navegación históricamente han contribuido a que los puertos den gigantes pasos para su expansión y desarrollo que sobrepasa la demanda del comercio exterior del país.

El sector portuario privado ha jugado a más, sumando tecnología, inversiones, creatividad, atrayendo y generando negocios que están fortaleciendo nuestra aspiración de constituirnos en un puerto regional "hub" (centro de distribución).

Entonces, el sector público, uno de los brazos ejecutivos del quehacer portuario cotidiano, necesita definir con urgencia decisiones que contemplen las necesidades del puerto de Montevideo y encauzar junto con los privados una hoja de ruta con visión de futuro.

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