El posible aumento de las tasas de interés en Estados Unidos frenó el optimismo de los mercados latinoamericanos, que retrocedieron en la última semana de enero por el temor a una reducción del flujo de capital extranjero, y en Uruguay llevó al gobierno a posponer una nueva emisión de deuda en pesos indexados a la inflación por hasta U$S 250 millones, confiaron a El País fuentes oficiales.
La tendencia positiva que ha predominado en las mayores plazas de la región desde fines de 2003 —alimentada por una alta liquidez internacional— y que animó al equipo económico a preparar una nueva emisión de papeles en Unidades Indexadas (UI) para colocar en el mercado internacional, perdió fuerza en los últimos días después de que la Reserva Federal de Estados Unidos sugiriera que el aumento de los tipos de interés, que los mercados esperaban para el segundo semestre, puede ocurrir antes.
El eventual aumento de las tasas estadounidenses desembocaría en un retorno de los capitales extranjeros que en los últimos meses llegaron a los mercados emergentes en busca de una rentabilidad mayor que la ofrecida en Estados Unidos, donde los intereses se mantienen en el 1%.
"El Banco Central (de Estados Unidos) fue demasiado cauteloso con los intereses y acabó provocando un estrés innecesario al mercado al mostrar una situación más negativa de lo que estaba en ese momento", dijo a la agencia EFE el analista jefe del Banco Prósper, Gustavo Alcántara.
DECISION. Ante esta posibilidad la emisión uruguaya quedó en el congelador por sugerencia expresa de Merril Lynch y Bear Stearns, bancos de inversión estadounidenses contratados por al gobierno para colocar los títulos, dijeron a El País fuentes del gobierno.
En los sondeos efectuados por ambos bancos los potenciales compradores de los títulos exigieron tasas de interés mayores a las que el gobierno está dispuesto a pagar en este momento.
Muchos analistas habían advertido en las últimas semanas de que la fiesta de los países emergentes, que en el comienzo de 2004 hicieron abundantes emisiones de deuda animados por la bajada del riesgo país, acabaría cuando subiesen los intereses en EEUU, algo que aunque no ha sucedido todavía, ya preocupa a los inversores.
Pero Uruguay no está urgido por fondos frescos ya que sus necesidades de financiamiento de corto plazo están cubiertas por recursos prestados por los organismos internacionales, por lo que el equipo económico solo esta dispuesto a colocar deuda en la medida que considere que lo hará a costos ventajosos para el país. En virtud de ello, se decidió suspender la emisión a la espera de que los mercados consoliden una tendencia.
EVOLUCION. Los precios de los títulos de deuda pública uruguayos finalizaron enero con marcadas ganancias, a pesar de las bajas observadas en los últimos días como consecuencia de las declaraciones de la Fed.
Al cabo de enero los precios subieron promedialmente 400 puntos básicos, destacándose particularmente el avance observado en los bonos de referencia (2011, 2015 y 2033).
El riesgo país (medido a través del índice UBI) finalizó enero en los 572 pbs, luego de haber alcanzado un mínimo de 525 el 13 de enero, aunque 52 pbs más bajo que a fines de diciembre.
Alfie hoy en Oxford
El ministro de Economía, Isaac Alfie, presentará hoy la experiencia uruguaya en el canje de deuda en una conferencia en la Universidad de Oxford. La operación viene concitando el interés de académicos y operadores y Alfie explicará sus detalles, también ante el Foreing Office, la Cancillería británica, y en Canning House, biblioteca inglesa que alberga el Consejo Luso-Hispánico londinense.