Parque industrial en Pando generará 2.000 empleos

Dato. Aspectos poco usuales para mejorar productividad

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FABIÁN TISCORNIA

El parque industrial que se levantará en Pando creará a mediano plazo 2.000 empleos y tendrá características poco usuales en Uruguay para lograr mayor productividad laboral. Habrá también estrategias comunes entre las empresas que se instalen para bajar costos.

Otra característica del parque es que será una forma de asociación público-privada. El predio de 35 hectáreas donde estará ubicado -en la ruta 8, cerca del Polo Tecnológico de Pando- fue comprado por la Intendencia de Canelones (IC) por US$ 1,3 millones, y será entregado en comodato al grupo URSA -conformado por capitales brasileños y uruguayos- que le pagará un canon anual a la comuna. A su vez, la Intendencia de Canelones volcará ese dinero a "amortizar lo que ha sido la compra del predio y al mismo tiempo a ir mejorando el equipamiento", dijo a El País el intendente, Marcos Carámbula.

"Es una apuesta muy fuerte que hace la IC, en una zona que está creciendo en materia industrial y que nosotros definimos (como) un área de desarrollo industrial en el eje de las ru-tas 8 y 101", afirmó Carámbula.

El emprendimiento será presentado el miércoles en la Cámara Comercial de Pando. La construcción comenzará en breve y "deberíamos estar en condiciones de ser una oferta viable para marzo" de 2012 para las primeras empresas que se instalen, no para todas, dijo a El País el argentino Roberto DeStefano uno de los gerentes ejecutivos proyecto.

El grupo inversor tenía pensado instalar seis industrias vinculadas a la construcción en Uruguay, pero el proyecto mutó hacia un parque industrial, lo que permitirá que esas empresas "sirvan como motor para un desarrollo mayor", dijo a El País el diputado del Partido Nacional por Canelones, Daniel Peña.

El legislador impulsó la radicación del proyecto en Pando y realizó gestiones con la Intendencia y los inversores para que termine siendo un parque industrial en vez de ser solo seis empresas que se instalan en un predio. "Es captar una inversión para traer más inversión", dijo.

De hecho, el grupo URSA estima que "va a haber un mínimo de 29 empresas y probablemente un máximo de unas 45. La inversión total puede oscilar desde un piso de poco más de US$ 100 millones a un techo de US$ 200 millones", señaló DeStefano.

El parque industrial es una figura legal que da beneficios fiscales (exoneración del Impuesto al Patrimonio, IRAE y créditos por IVA) tanto al desarrollador como a sus usuarios.

MÁS PRODUCTIVOS. La propuesta del parque industrial para las empresas que allí se instalen "excede los factores de mínima que uno espera de un parque" como ser "calles, alumbrado, manejo de desagües, seguridad" y "le agrega otros aspectos", relató DeStefano.

Entre ellos se encuentran algunos poco comunes -si bien algunas empresas o zonas francas lo utilizan- en Uruguay, como la inclusión de áreas de servicios orientados a quienes trabajen en el parque.

Habrá áreas de deportes, servicios médicos y hasta una guardería infantil para que las madres puedan trabajar dejando a sus hijos en "un ambiente seguro y, ante cualquier emergencia, cercano", explicó el gerente ejecutivo del proyecto.

"Con esto los trabajadores permanecen más, es decir disminuye la rotación y son más productivos", agregó.

Otra propuesta que tendrá el parque industrial para atraer a las empresas -además de los beneficios fiscales- es que podrán "arrendar el terreno o los edificios, de manera que las empresas que siempre les falta capital, no dejen su capital inmovilizado en activos fijos sino que lo puedan tener en el giro del negocio", indicó DeStefano.

Habrá oficinas equipadas para uso común de las firmas radicadas, "con servicios de secretariado, sala de reuniones, sala de video conferencias y reuniones virtuales, showroom para exhibición de productos y realización de eventos" algo "que en forma individual resultaría oneroso o no ser factible de ser soportados porque se usan pocas horas", agregó.

El parque brindará además servicios como los de "pool de promoción en los mercados internacionales de los productos producidos" en él y "todo el ambiente del parque va a estar dando prácticamente el 70% de los pasos para aspirar a tener certificaciones por ejemplo de ISO 14.000" de cuidado ambiental, apuntó. También tendrá un centro de servicios compartidos para tareas administrativas que no generan valor al producto.

Apunta a región; "quizás" Metzen

Las seis empresas que se instalarán en el parque están vinculadas al grupo inversor y pertenecen al sector de la construcción, como por ejemplo construcción de viviendas pre-fabricadas y de aluminios para ventanas.

Esas firmas apuntan a "productos relacionados con la industria del cemento, habida cuenta que tienen (en Uruguay) una capacidad de piedra caliza enorme, probablemente para seis o siete siglos", dijo el gerente ejecutivo del parque, Roberto DeStefano a El País.

"A su vez, hemos reservado un espacio en el parque en función de la expectativa posible de lo que es la instalación de la cooperativa de trabajadores de Metzen y Sena", dijo el intendente de Canelones, Marcos Carámbula a El País.

Esa firma ubicada en Empalme Olmos cerró y sus 800 trabajadores están en seguro de desempleo.

De acuerdo a las primeras empresas que se instalarán en el parque, el mercado para el mismo será la región, básicamente Brasil. El diputado del Partido Nacional, Daniel Peña -quien acercó la inversión- señaló a El País que por eso se buscó que fuera un parque industrial y no una zona franca, ya que el parque tiene beneficios fiscales y la posibilidad de "exportar al Mercosur" sin pagara aranceles. A diferencia de ello, lo producido en zonas francas uruguayas es considerado extra región y por tanto debe pagar el Arancel Externo Común del bloque cuando exporta a alguno de sus países.

Peña destacó que una "iniciativa de un diputado de la oposición" gracias al trabajo "conjunto" con la intendencia de otro partido permite la llegada de una gran inversión.

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