Los mercados bursátiles vivieron ayer una jornada de pérdidas por el temor al colapso de alguno de los grandes constructores automovilísticos de Estados Unidos, después de que el jueves por la noche el Senado no aprobase el esperado plan de ayuda a este sector.
Las principales bolsas europeas cerraron con pérdidas de 2,18% en Francfort, 2,47% en Londres, 2,80% en París y 2,26% en Madrid.
Las pérdidas, sin embargo, podrían haber sido mayores, ya que las plazas europeas registraban caídas que rondaban el 4% en la apertura de la sesión.
El anuncio de la Unión Europea de un plan de estímulo de la economía de 200 millones de euros (260 millones de dólares) tampoco logró devolver suficiente confianza a los inversores europeos.
La Bolsa de Nueva York siguió un camino similar y tras registrar el Dow Jones una caída del 1,25% en la apertura, el índice estrella de la primera Bolsa mundial volvía a los números verdes (+0,13%) a media jornada.
La declaración de la Casa Blanca ayer en el sentido de que considera usar parte de los fondos del plan de rescate financiero por 700.000 millones de dólares para socorrer a los constructores, hizo recuperar parcialmente la confianza al mercado.
La incertidumbre sobre el plan de rescate automotor, y la imposibilidad de que los congresistas lograran acordar un proyecto alternativo, había llevado de nuevo el pesimismo a las Bolsas.
Los tres grandes constructores, Ford, General Motors y Chrysler, están atravesando serias dificultades debido a la crisis económica, especialmente los dos últimos, en riesgo de quiebra.
"Las compras que vimos al principio de la semana se han evaporado, y con el fracaso en el Senado la pasada madrugada del plan de rescate de los constructores automovilísticos estadounidenses, las consecuencias para los mercados son cada vez más nefastas", estimó Joshua Raymond, estratega del City Index Market.