El gobierno incluirá en el Presupuesto una norma por la cual si la economía crece más de lo previsto el excedente en los ingresos estatales resultante de ello no será destinado al gasto, sino que irá a formar un fondo de reserva.
De esta forma se contribuirá a formular una política fiscal contra cíclica por la cual cuando la economía se expande se reservan fondos para ser utilizados cuando los ingresos públicos sean menores en épocas de contracción de la actividad.
"Sería una norma por la cual se fija un tope de ingresos. En caso que se superen los recursos se destinan a un fondo de reserva", dijo ayer a El País un integrante del equipo económico.
En un entrevista con El País efectuada la semana pasada, el ministro de Economía, Danilo Astori, dijo que existe una "decisión política" de ir hacia una estrategia contra cíclica "a la que nos iremos aproximando lentamente".
Según Astori el presupuesto "no da mucho margen" para llevar adelante este tipo de políticas, dado que su estructura histórica es "esencialmente contra cíclica".
Uno de los limitantes para aplicar la política contra cíclica que es impulsada desde Economía es la propia estructura del gasto estatal, compuesta en gran parte por salarios —un 18% del total—, el gasto en seguridad social (37%) e intereses (22%), según las cifras oficiales.
Los gastos de funcionamiento del Estado y las inversiones —sobre lo cual se tiene mayor margen de actuación— sólo representan el 13% y 6% respectivamente.