El director del frigorífico Clademar S.A., Carlos Carneiro, se reunió junto al intendente Carlos Enciso y el diputado Álvaro Vega, con un grupo de empresarios uruguayos interesados en adquirir la planta paralizada desde julio de 2009.
"Fueron planteadas algunas situaciones y quedamos ahí. Vamos a ver qué pasa, ellos llevan la propuesta y la van a analizar", dijo a la salida del encuentro el empresario angoleño.
Carneiro comentó que mantiene el "optimismo" y quiere "que se resuelva la fuente laboral en Florida". El empresario anunció que una vez concretadas las transferencias "se realizarán los pagos del personal para desocupar y que puedan entrar los inversores y ver lo que existe".
Carneiro dijo que realizó una oferta para negociar la planta, al tiempo que señaló que hay dos precios, uno con los trabajadores y otros sin ellos. "Yo pido US$ 17 millones y sin los trabajadores vale US$ 15 millones", reveló.
El empresario informó que las deudas de la empresa ascienden a "poco más de US$ 100.000 entre aguinaldos y licencias".
Por otro lado, el director de Clademar descartó el despido de los trabajadores de la planta. "No puedo hablar de eso (del despido) por ahora". Recordó que la negociación de venta o reapertura está en proceso de análisis junto a los socios.
Pese al alto valor, descartó que esté sobrevaluada. "Yo sé cuánto invertí, cuánto costó mantenerla, y el que quiere seguir hablando que hable. Cuando uno pone tiempo, dinero y su vida, quiere rentabilidad", explicó.
Dijo que hubo demoras, aunque aclaró no estar molesto. "Yo no estoy molesto con nadie, pero nosotros primamos por una situación clara, que las cosas debían venir a su tiempo y las cosas no llegaron", informó.
"Como no llegaron, quien paga eso es el empresario. Se pierden fuentes de rentabilidad pero al final quien queda en el medio son los trabajadores", culminó.