MARCELA DOBAL
El gobierno está diseñando un subsidio por hasta US$ 1,5 millones para que las viviendas de menores ingresos puedan conectarse a la red de saneamiento. Además, ofrecerá microcréditos para los hogares que pueden pagar la conexión.
OSE estima que unas 50.000 viviendas a nivel nacional tienen red de saneamiento frente a su casa pero no están conectadas y elaboró un proyecto de ley para hacer obligatoria la conexión a partir del año que viene. Como contrapartida, se diseñaron mecanismos para que todos los hogares puedan enfrentar el gasto de entre US$ 500 y US$ 700 que supondría adaptarse a la norma, según informó a El País el secretario general del ente, Daoiz Uriarte.
"Asumimos la obligación de financiar a personas con dificultades y también la posibilidad de subsidiar a las personas que tengan una situación socioeconómica que les impide afrontar una deuda de este tipo", indicó el jerarca.
El subsidio se otorgará en conjunto con los ministerios de Vivienda y el de Desarrollo Social o con las intendencias municipales. Se destinará a los hogares con un ingreso inferior a 25 Unidades Reajustables (UR), que a la fecha son $ 11.785.
OSE calcula que la población a subsidiar demandará un desembolso de entre US$ 1 millón y US$ 1,5 millones, dijo Uriarte. A los hogares que perciban entre 25 y 90 UR (unos $ 42.425) se les ofrecerá la posibilidad de acceder a un crédito "prácticamente sin interés o con interés muy bajo", que se pagará en 36 cuotas que se computarán en la factura de consumo de OSE. Uriarte agregó que "mientras se está descontando (ese importe) no se le cobraría cargo fijo".
El proyecto de ley que elaboró el directorio de OSE y ya envió al Poder Ejecutivo prevé que las obras de conexión de saneamiento tengan un régimen de aportación especial distinto al régimen de la construcción previsto por el decreto-ley 14.411. "Esto sería un régimen especial que es el previsto por el Banco de Previsión Social para pequeñas obras", dijo el funcionario. El texto prevé además que una vez que sea aprobado por el Parlamento, habrá un año de plazo para que quienes no estén conectados al saneamiento y tengan red a su alcance hagan cumplir la norma.
La red sin aprovechamiento total se estima en US$ 60 millones invertidos. Si se conectaran las 50.000 familias, la cobertura de saneamiento aumentaría 10%, estima OSE.
El ente continúa con su plan de extensión de infraestructura. Cada vez que se termine un nuevo tramo de la red habrá un plazo de dos años para que los habitantes de la zona conecten sus casas al servicio público.
Uriarte dijo que el ente tiene entre manos un plan de obras "muy ambicioso". Se está trabajando en plantas de tratamiento en Ciudad de la Costa, en el eje de Maldonado-Punta del Este y se tiene previsto continuar con Artigas, Paysandú, Salto y Fray Bentos. Además se trabaja en la extensión de redes a nivel nacional.