Las compras de petróleo y el precio a que se hagan en los dos últimos meses del año determinarán el nivel de superávit que en el caso del gobierno central a setiembre llegaba a 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB). Tanto fuentes técnicas del gobierno como del Fondo Monetario Internacional coinciden que este será un factor decisivo en el superávit si los precios del crudo se sitúan en el entorno de U$S 50, según consultas realizadas por El País.
La previsión con el FMI apuntaba a un superávit primario —antes del pago de intereses de deuda— de 3,4% del PIB. A pesar de ello desde hace meses que en el gobierno se manejan cifras mayores aunque no se ha fijado una nueva meta. Con las cifras de setiembre integrantes de gobierno apuntaron casi sin dudar a un 4%.
El subsecretario de Economía, Alvaro Rossa, dijo a El País que aún es incierto el impacto que tendrán las compras de petróleo sobre el resultado fiscal.
Según el funcionario la recaudación crecerá a porcentajes menores en el último trimestre ya "se estará comparando con meses de 2003 donde la recaudación crecía a ritmos significativos".
A pesar de ello destacó que en 2004 "por primera vez en la historia del país" el crecimiento de la recaudación de la Dirección General Impositiva en un año electoral será mayor que la que registre el PIB.