Al tiempo que el Ministerio de Economía busca que el aumento del Impuesto Específico Interno (Imesi)a los combustibles no repercuta sobre el precio al público de estos, el Directorio del Partido Nacional mandató a sus representantes en la dirección de Ancap a no acompañar un reajuste del tributo, que por Ley debería darse a partir del 1º de mayo.
Por la legislación vigente, cuando la inflación supera el 10%, el Imesi debe reajustarse cada cuatro meses. Dado que el último ajuste se realizó desde el 1º de enero, corresponde que se haga un nuevo ajuste a partir de mayo.
Ese aumento del tributo debe reflejar la evolución de la inflación del cuatrimestre. Entre enero y marzo, la inflación fue de 4,5% y en Ancap se estima que el cuatrimestre puede ser de alrededor de 6%.
En los cálculos de la empresa pública, esto implicaría que los precios al público de la nafta deban aumentar alrededor de 3% y del gas oil cerca de 1%.
Según declaraciones del ministro de Industria, Pedro Bordaberry, actualmente el Ministerio de Economía está analizando las cifras de Ancap y del mercado de los combustibles para tomar una decisión. Según Bordaberry, hay tres opciones. "Una es que el aumento del Imesi se refleje en los precios, otra es que Ancap absorba ese ajuste y la tercera es una Ley que cambie la anterior".
Bordaberry dijo que las tres opciones están sobre la mesa y que para adoptar una definición "hay que tomar en cuenta todo el programa económico del gobierno, la situación de Ancap, la evolución del petróleo y del tipo de cambio".
El secretario de Estado aseguró que el Ministerio de Economía está buscando maneras desde la semana pasada para que el aumento del Imesi no afecte el precio al público de los combustibles.
PARTIDO NACIONAL. Por otro lado, el nacionalismo tomó una resolución por la cual pide que no se aplique el aumento de Imesi o, en su caso, que Ancap asuma el costo del incremento.
Ante la perspectiva del aumento, los directores blancos del organismo, Fernando Saralegui y Pablo Abdala, comparecieron ante el ejecutivo nacionalista para definir una actitud común del partido.
"Si bien podría sustentarse el criterio de que ese ajuste del Imesi tiene base legal, creemos que estamos en condiciones de compensar ese aumento con la baja del petróleo que se viene produciendo en los últimos días, como asimismo, de otros créditos que están en discusión con el Poder Ejecutivo con relación a las transferencias a Rentas Generales, y con respecto a determinados adelantos por concepto de impuesto a la renta que Ancap ha realizado", subrayó Abdala en rueda de prensa tras la reunión.
Los directores blancos aclararon que todavía "no hay una propuesta de aumento", pero insistieron que había que "adelantarse a los acontecimientos". Asimismo, remarcaron que, según la información interna que manejan, el incremento podría alcanzar el 3% en las naftas.
Fuentes blancas confiaron a El País que en la cita del Directorio, el senador Jorge Larrañaga habló sobre la necesidad de promover una iniciativa legal "para que no siempre tengamos que correr de ajuste en ajuste".
PAUTAS. El senador Francisco Gallinal dijo que el Partido Nacional alienta un conjunto de medidas "que tiene como base la reactivación de la economía" y que para ello "se necesita disminuir el precio de los combustibles", indicó.
Gallinal comentó que el Partido Nacional, además del tema del Imesi, aprobó ayer otras pautas de acción en lo que refiere a los combustibles. En ese orden, dijo que para el caso del biodiesel se propugnará una baja de la tasa impositiva del 23% al 14%, y que se va a buscar la forma de disminuir el precio del gas oil.
"Es un consumo esencial para todo lo que significa reactivación nacional. En atención a los excesivos aumentos que se han registrado en el último tiempo, se ha generado una disminución del consumo. Por tanto, ni siquiera para las cuentas estatales resulta beneficioso", destacó el senador blanco.
Semanas atrás, durante una conferencia, el titular del Directorio, Luis Alberto Lacalle, puso como ejemplo el gasoil, que entre 1999 y 2003 se vendió un 11% menos, en tanto su precio se incrementó 191%. "¿No será la hora que pensemos en bajar las tarifas para ganar lo mismo? ¿Cuántos servicios de electricidad y de agua se han cortado? (...) En materia de Imesi de combustibles hemos perdido $ 400 millones de recaudación", dijo.
Agregó en esa ocasión que la nafta super puede bajar un 15% y el gasoil un 10%, y que si los consumos se incrementan, "ello representa entre U$S 50 millones y U$S 60 millones de dólares en el bolsillo del ciudadano. No es dinero que desaparece, sino que ingresa a la circulación interna que está caída", resaltó. Además propuso la inmediata utilización del gas natural "en automotores, camiones y tractores" y la producción de biodiesel "porque el país tiene maquinaria y tierras ociosas para desarrollarlo".
"De estas situaciones se sale con audacia, no avanzando el Estado" y el Partido Nacional "va a estar atado a la adopción de medidas que sean para lograr mayor justicia y reactivación económica", afirmó.
GAS VEHICULAR. Precisamente en materia de gas vehicular, la dirección blanca también resolvió no apoyar el proyecto de ley del Poder Ejecutivo que equipara el Imesi de este combustible con el de las naftas más vendidas.
Los nacionalistas reclaman que no se modifique la legislación, que prevé una imposición para el gas vehicular igual que para el gasoil. La oposición del Partido Nacional y del Encuentro Progresista haría naufragar la iniciativa en el Parlamento.
La Cámara Uruguaya del Gas Natural Vehicular Comprimido presentó cifras a los legisladores que indican que con el Imesi para el Gas Natural Comprimido (GNC) por metro cúbico que propone el proyecto, el precio por esa unidad pasaría a ser de $ 19,96. Según la gremial, con ese precio se evitará que se desarrolle el combustible porque quedaría con un valor al público similar al de las naftas y los consumidores no estarían dispuestos a encarar la reconversión de sus vehículos nafteros cuyo costo se calcula en U$S 1.000.