El Banco Central (BCU) colocó en la víspera un nuevo tramo del bono del Tesoro con vencimiento en 2019 por US$ 7,37 millones.
Dicha emisión se realizó a una tasa interna de retorno del 6,57%, inferior al 6,73% de la colocación de la semana pasada, con una demanda de US$ 21,59 millones.
Además, el precio de corte con interés corrido, 104,76%, fue el más elevado desde que se comenzó a emitir este título el 20 de julio pasado.
La principal razón para este aumento de precio fue el incremento registrado por el bono Global en dólares con vencimiento en 2025, lanzado la semana pasada por el gobierno.
Dicho ascenso del precio del Global, ante la elevada demanda, ajustó a la baja toda la curva de rendimientos tanto de los bonos Globales como los del Tesoro.
El operador Andrés Escardó dijo a El País que los agentes del mercado tuvieron que ajustar sus cálculos a esta nueva realidad de tasas ayer, y los que no lo hicieron o pretendieron ir a un precio menor o igual al de la semana pasada, quedaron fuera de la licitación.
Asimismo, el pequeño diferencial de tasas que existe entre este bono y el Global 2025 (sólo tres décimas de puntos básicos) con una disparidad de más de seis años de plazo, deja a la emisión local sumamente atractiva para los inversores del mercado interno, agregó.