El equipo económico cree que habrá un traslado directo a precios de la baja en los impuestos que gravan el consumo, según dijo a El País el subsecretario de Economía, Mario Bergara.
El gobierno no tiene en mente mecanismos más allá de los vigentes para que las bajas tributarias se reflejen en los precios.
Bergara mostró confianza en que los grandes formadores de precios como supermercados reflejarán la baja impositiva.
Cuando El País le preguntó que pasará en los sectores donde existe poca competencia Bergara consideró que ya existen mecanismos que permiten detectar y desalentar este tipo de acciones.
El proyecto de reforma impositiva prevé una baja de la tasa básica del IVA del 23% al 22% y de la mínima del 14% al 10% además de la eliminación del Cofis.
Legisladores y técnicos plantearon dudas sobre el traslado a precios de la tasa básica que es de un sólo punto.
La baja de la tasa básica genera una pérdida de recaudación de U$S 59 millones que es compensado por el incremento de ingresos por U$S 111,8 millones de la inclusión de más bienes y servicios que pagarán esa franja de IVA.
Bergara admitió que el gobierno prefirió manejarse con "proyecciones conservadoras" para la redacción de la reforma y así dejar margen a ajustes. Si se hubieran planteado un escenario con cifras de actividad y recaudación más altas se correría el peligro de tener que dar marcha atrás si las éstas no se cumplen, agregó.
Varios sectores del Frente Amplio pidieron que se deje sin efecto la baja del Impuesto al Patrimonio a las Personas Físicas y aplicar una tasa progresiva a las rentas de capital como los intereses de depósitos, ganancias por alquileres y regalías.