La calidad de la yerba uruguaya volvió a cruzar fronteras. En la primera edición del Mundial de la Yerba Mate, realizado en junio en Buenos Aires, Del Cebador obtuvo dos medallas Gran Oro y fue la marca uruguaya mejor posicionada en una competencia que reunió cientos de muestras de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
El certamen se desarrolló en el Museo del Mate y convocó a 43 especialistas de diez países, quienes evaluaron a ciegas 467 productos a través de un riguroso sistema de análisis que contempló aspectos visuales, aromáticos y gustativos. En ese contexto, Del Cebador logró un reconocimiento doble con sus variedades Clásica e Intenso, un resultado que sorprendió incluso a sus propios responsables.
"Nos propusieron participar cuando recién estábamos dando nuestros primeros pasos en Argentina. No teníamos grandes expectativas porque era la primera edición y no conocíamos demasiado el alcance del concurso, pero resultó ser una organización muy seria, con participación de todas las marcas importantes de la región", dice Germán Alvez, gerente comercial de Molinos Puritas.
A diferencia de otros concursos, el Mundial de la Yerba Mate no enfrentó a las marcas entre sí, sino que evaluó cada producto de manera individual. Los jurados analizaron parámetros como pureza visual, intensidad aromática, persistencia y calidad gustativa, otorgando medallas según el puntaje alcanzado. En ese exigente proceso, Del Cebador recibió dos medallas Gran Oro, la máxima distinción del certamen.
"Lo más importante es que fue una cata completamente ciega. No había patrocinio ni conocimiento previo de las marcas. Los especialistas evaluaron únicamente la calidad del producto y eso le da un valor enorme al reconocimiento", destaca Alvez.
Una yerba que encontró su lugar
Con más de tres décadas de trayectoria, Del Cebador se consolidó en Uruguay con una propuesta diferente dentro de un mercado tradicionalmente dominado por sabores intensos.
La marca apostó por desarrollar una yerba más suave, pensada para quienes buscan una experiencia equilibrada, con menor impacto en aspectos como la acidez o el nerviosismo, sin resignar sabor ni duración.
"Durante muchos años existió la idea de que las yerbas suaves se lavaban rápido. Nosotros trabajamos mucho para cambiar eso. Hoy tenemos una yerba que mantiene el sabor durante toda la cebada y eso fue justamente uno de los atributos que más valoraron en el Mundial", explica.
Esa combinación de suavidad y rendimiento permitió a la marca construir un público fiel y seguir creciendo en distintas generaciones de consumidores.
El crecimiento del tipo uruguaya en la región
El reconocimiento llega además en un momento especial para la compañía. Desde fines de 2025, Del Cebador comenzó a comercializarse en Argentina, donde la categoría de yerba tipo uruguaya atraviesa un fuerte crecimiento impulsado por nuevos hábitos de consumo y la visibilidad que le dieron figuras del deporte.
La recepción inicial fue positiva y la obtención de las medallas representa un respaldo adicional para continuar expandiéndose.
"Sabíamos que teníamos un buen producto, pero este premio nos confirma que vamos por el camino correcto. Nos da confianza para seguir creciendo tanto en Argentina como en Uruguay", afirma Alvez.
Nuevas tendencias globales en torno al mate
Además de los consumidores históricos del mate, Del Cebador observa nuevas tendencias vinculadas al bienestar, la alimentación natural y los beneficios asociados a la yerba mate.
El crecimiento del consumo en mercados europeos y el interés de públicos más jóvenes forman parte de un escenario que abre nuevas oportunidades para la categoría.
"Cada vez más personas descubren las propiedades de la yerba mate y la incorporan a su rutina por motivos que van más allá de la tradición. Eso está ayudando a que el producto gane nuevos espacios en el mundo", señala.
Mientras tanto, la marca celebra un reconocimiento que la posiciona entre las mejores del continente y refuerza una convicción que lleva más de 30 años construyendo: la calidad sigue siendo el mejor argumento.