INN CONTENT PARA GIANNI
La empresa familiar ofrece los dispositivos ideales para poder disfrutar del agua a la temperatura deseada

Hasta hace no tanto, una piscina hogareña era algo a lo que no accedía la gran mayoría de las familias. Y poder calentar el agua de la misma para adentrarse con una temperatura agradable, era casi que una quimera. Con la paulatina llegada al mercado uruguayo de piscinas que se podían armar -a precios más alcanzables- empezó a popularizarse la acción de jugar o relajarse inmerso en agua, en el fondo de casa. Con todo, los equipos necesarios para poder calentar los miles de litros que se requieren para llenar una estructura así -además de lo que eso significaba para el presupuesto familiar destinado a pagar la energía eléctrica- seguían representando erogaciones elevadas.
En los últimos tiempos, sin embargo, tanto la oferta de bombas de calor como la posibilidad de planificar el consumo de energía mediante distintas tarifas «inteligentes», han logrado acercar a muchos más clientes a la posibilidad de contar no solo con una piscina en casa, sino también poder calefaccionar el agua a gusto y mantener dicha temperatura.
Gianni es la empresa líder en Uruguay en este rubro. Ubicada en la Ruta 101, km 25.500, a pocos minutos del aeropuerto. Iniciada hace casi 60 años -los cumplirá el año que viene- Gianni mantiene en su filosofía de negocios el sello que le imprimió su fundador: calidad de los productos y vocación de servicio al cliente.
Gianni cuenta con una importante y variada oferta de bombas de calor, apropiadas para prácticamente todas las aspiraciones y necesidades. Aun cuando en la actualidad se trate de un gasto relativamente accesible, los equipos que le dan al agua una temperatura tentadora tienen sus peculiaridades, y Gianni cuenta con un staff capacitado para asesorar a sus clientes hacia la mejor compra.

De acuerdo a lo que explicó el ejecutivo de ventas de la compañía Leonel Aguilar, una bomba de calor para calentar una piscina puede ir de unos US$ 600 hasta los US$ 9.000, dependiendo de la capacidad -Gianni tiene equipos que pueden calentar desde pequeñas piscinas estructurales de lona hasta aquellas de medidas olímpicas de 520.000- y de la metodología de estos dispositivos para calentar una gran cantidad de litros.
Básicamente, estos se dividen en tecnología «On/Off» e «Inverter» y dependerá de las particularidades de cada cliente definir cuál es mejor o más conveniente para cada caso. Aguilar también agregó que hay que considerar qué tipo de piscina se va a calefaccionar, durante cuánto tiempo y cuándo.
Porque con tecnología digital incorporada, las bombas de calor pueden ser programadas a distancia. «Digamos que una familia tiene una casa de verano en el este, y planifica ir por el fin de semana. Mediante WiFi, se puede programar el funcionamiento de esta así la piscina está calefaccionada para cuando la familia llegue a su casa de verano». De los dos tipos de bombas que mencionó el ejecutivo de Gianni, la «Inverter» es la más cara pero esa también es la que, a la larga, significa un ahorro de energía mayor.
Hay que considerar que, muchas veces, invertir en una bomba de calor que tenga más potencia y capacidad que lo que el sentido común indicaría para emplear en una piscina relativamente chica, puede ser aconsejable. Un equipo que esté pensado para una piscina de 50.000 litros puede ser el adecuado para alguien con una piscina de menores dimensiones, porque esa bomba requerirá de menos energía para cumplir con su cometido, y lo hará más rápido. Sea como sea, Gianni acerca a todos al cálido chapuzón.
Variedad
La empresa Gianni, especialista en su rubro y líder en el mercado, tiene una amplia oferta de distintos tipos de bombas de agua para satisfacer las aspiraciones y requisitos de sus clientes respecto a calefaccionar piscinas.