RUSIA-UCRANIA
El presidente ruso asegura que sus planes se “cumplirán totalmente”.
El bombardeo ruso a la mayor central nuclear de Europa en la noche del jueves encendió la alarma de una guerra nuclear, ya sea por el uso de este tipo de armas, o por un accidente causado por ataques militares. El temor crece a medida que las tropas rusas avanzas, no sin dificultades, hacia Kiev, la capital de Ucrania, pese al corredor humanitario acordado esta semana para sacar a los heridos.
Además, Vladimir Putin asegura que sus planes de guerra se “cumplirán totalmente”, y condicionó la reanudación del diálogo con Ucrania.
Así, la perspectiva de un alto el fuego parece lejana. En una segunda ronda de negociación el jueves ambos bandos solo acordaron crear corredores humanitarios. Una tercera ronda podría llevarse a cabo este fin de semana.
Pero el diálogo solo es posible si se aceptan “todas las exigencias rusas”, advirtió Putin durante una conversación telefónica con el canciller alemán, Olaf Scholz.
Las demandas incluyen el estatuto neutral y no nuclear de Ucrania, su “desnazificación”, el reconocimiento de Crimea como parte de Rusia y la “soberanía” de los territorios controlados por separatistas prorrusos en el este del país.
Alerta nuclear.
Se da la circunstancia de que en la invadida Ucrania se encuentra la antigua central de Chernóbil, que en 1986 fue el escenario del mayor accidente nuclear de la historia, y que actualmente el país cuenta con la central más grande de Europa, Zaporiyia, bombardeada el jueves y ahora bajo control ruso. (Ver B2).
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, condenó la agresión rusa contra civiles en Ucrania y aseguró que el ataque a la central nuclear muestra la “temeridad” de esta guerra y la necesidad de que Rusia retire sus tropas.
El ministro de Energía de Ucrania, Herman Galushchenko, advirtió de que el mundo está al borde de la mayor catástrofe nuclear en la historia y denunció que las tropas rusas emplearon fuego de tanques, de artillería y cohetes contra la central, “a sabiendas de las consecuencias catastróficas de sus acciones”.
Y el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, alertó de los efectos “catastróficos” que pueden tener los ataques rusos cerca de las centrales nucleares en Ucrania e instó a que se detengan “inmediatamente”.
El director general de la agencia nuclear de la ONU, el argentino Rafael Grossi, criticó que la seguridad de la mayor central nuclear de Europa se haya visto comprometida por un ataque ruso, pero tranquilizó al señalar que no se han producido escapes radiactivos.
Hasta el final.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, está decidido a llevar a cabo su plan hasta el final en Ucrania, mientras el mando militar ruso aseguró ayer viernes que su ofensiva se desarrolla tal y como estaba previsto con ataques en distintos frentes.
En una conversación telefónica con su gran aliado, el dictador bielorruso, Alexandr Lukashenko, Putin aseguró que las tareas de la campaña militar “se cumplen y se cumplirán totalmente”, según el comunicado emitido por el Kremlin.
Los objetivos declarados por Putin son conseguir el reconocimiento de Crimea como territorio ruso, la neutralidad, la desmilitarización y la “desnazificación” de Ucrania, aunque no ha desvelado su plan tras una eventual victoria militar, limitándose a señalar que no habrá ocupación.
En todo caso, Putin aseguró que “no tiene malas intenciones” para con los países limítrofes, en un mensaje supuestamente tranquilizador, en el que, no obstante, les recomendó “no agravar la situación, no imponer restricciones”.
Rusia ya lanzó unos 500 misiles sobre Ucrania desde que comenzó la invasión hace más de una semana, dijo un funcionario del Pentágono.
Afirmó que las fuerzas rusas apenas han avanzado desde el jueves y se encuentran a 25 kilómetros de la capital Kiev.
Zelenski en el Senado.
En tanto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se dirigirá hoy sábado al Senado estadounidense por videoconferencia.
Ante la escalada del conflicto en Ucrania, varios legisladores piden a la administración Biden fortalecer las represalias contra Rusia y suspender las importaciones de petróleo ruso, un paso que la Casa Blanca no ha querido dar.
Un senador el republicano Lindsey Graham, incluso pidió que “alguien en Rusia” asesine a Putin para hacer “un gran servicio” a su país y al resto del mundo.
Todos los miembros del Senado fueron invitados al encuentro por videoconferencia por la embajada de Ucrania en Washington.
Esta será la primera reunión de los legisladores del Senado desde el inicio de la guerra con Zelenski, quien en los últimos días ya intervino por videoconferencia ante el Parlamento Europeo y ante la UE.
Zelenski ha pedido a la OTAN que imponga una zona de exclusión aérea sobre Ucrania para frenar a Rusia, algo a lo que Biden se ha negado.
“Hoy, la dirección de la Alianza (Atlántica) dio el visto bueno a la continuación de los bombardeos contra ciudades y pueblos ucranianos, negándose a instaurar una zona de exclusión aérea”, aseguró en un video publicado por la presidencia de Ucrania. “A pesar de saber que nuevos bombardeos y nuevas bajas resultan inevitables, la OTAN decidió de manera deliberada no cerrar el espacio aéreo de Ucrania”, criticó Zelenski. (AFP, EFE)

Más de 1,2 millones de refugiados en nueve días. Unos 134.000 de media cada 24 horas. La invasión rusa de Ucrania ha provocado un éxodo inédito en Europa en décadas. El número de personas que han abandonado Ucrania crece conforme el ataque ruso aumenta en violencia: si el lunes eran 500.000, dos días después eran 875.000 y ayer 1,2 millones, según informa ACNUR. En comparación, en 2015 un millón de personas llegó a Europa por el mar Mediterráneo huyendo de la miseria y de sangrientos conflictos en Siria, Irak o Afganistán. La ONU evaluó que la guerra en Ucrania puede provocar que hasta diez millones de personas, casi el 25% de la población del país, tengan que huir de sus hogares.
La “línea de distensión” entre Rusia y EE.UU.
La guerra en Ucrania ha llevado a los militares estadounidenses y rusos a establecer un nuevo canal telefónico, conocido como “línea de distensión”, que solo se usa en situaciones de emergencia, anunció ayer viernes el Pentágono.
Esta línea, habilitada “hace unos días”, conecta directamente el mando estadounidense en Europa con el Ministerio de Defensa ruso, informó el portavoz del Pentágono, John Kirby.
“Sabemos que funciona”, aseguró. “Cuando la hemos probado, descolgaron”.
El portavoz del Pentágono se negó sin embargo a decir si se utilizó este canal cuando la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, a unos 150 kilómetros al norte de la península de Crimea, fue bombardeada por el ejército ruso durante la noche del jueves.
“Si hubiera una situación en la que necesitáramos comunicarnos con el Ministerio de Defensa sobre un caso apremiante, supongo que lo usaríamos”, se limitó a decir, y añadió que espera que el ejército ruso haga lo mismo.
Ya se había establecido un canal de comunicación similar entre los dos países durante la guerra en Siria, en la que Rusia apoyó militarmente a las tropas del régimen de Bashar al Asad.
Este proceso recuerda al “teléfono rojo” de la Guerra Fría, creado en 1963 tras la crisis de los misiles en Cuba y que permitió a la Casa Blanca y al Kremlin comunicarse directamente.
Finlandia refuerza su alianza con la OTAN
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, destacó ayer viernes la alianza de Finlandia con la OTAN en un momento en el que crece el apoyo entre los finlandeses sobre un posible ingreso en la Alianza Atlántica.
Biden recibió al presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, para hablar de cómo reforzar la alianza de defensa bilateral tras la invasión rusa de Ucrania.
“Estamos de acuerdo en que (la invasión rusa) no solo es un ataque a la seguridad de Europa y la paz y estabilidad globales”, recalcó Biden en declaraciones a la prensa al comienzo de la reunión.
La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, no quiso aclarar durante su rueda de prensa diaria si Estados Unidos apoyaría un ingreso de Finlandia en la OTAN.
A raíz de la invasión rusa de Ucrania, el país nórdico ha enviado armamento a Kiev, rompiendo su tradicional postura de neutralidad, a la vez que ha aumentado el apoyo de los finlandeses a ingresar en la OTAN, ya que eso depende de los otros miembros.
Finlandia es el segundo país europeo -después de Ucrania- que más kilómetros de frontera comparte con Rusia y ya sufrió una invasión por parte la URSS durante la Segunda Guerra Mundial.