Al menos 31 personas murieron el domingo cuando tres potentes explosiones casi sucesivas sacudieron el centro de Bagdad. Una ocurrió cerca de la embajada iraní y las otras dos en una zona que alberga varias embajadas extranjeras, incluidas la de Egipto y Alemania.
Dos agentes de policía señalaron que 31 personas murieron y 185 resultaron heridas. Ambos hablaron en condición de anonimidad porque no están autorizados a dar información.
El ataque profundizó temores de que la insurgencia podría aprovechar la inestabilidad política tras elecciones parlamentarias del mes pasado para generar una mayor incertidumbre.
Las explosiones, detonadas por atacantes suicidas, ocurrieron con diferencia de unos cuantos minutos.
No se supo de inmediato si alguien de las embajadas murió o sufrió heridas.
"Estas explosiones fueron dirigidas contra misiones diplomáticas. Estos son actos terroristas. Esperamos que aumente la cifra de muertos", dijo el general Qassim al-Moussawi, un portavoz del centro de operaciones de la ciudad.
Al-Moussawi confirmó que los atentados ocurrieron por ataques suicidas con autos cargados de explosivos.
Los atentados múltiples y coordinados con explosivos se han convertido en una firma del grupo al-Qaida en Irak.
Dos policías y un médico indicaron que por lo menos 14 personas fallecieron afuera de la embajada iraní, mientras que imágenes de la Associated Press Television News mostraba a civiles subiendo a víctimas en vehículos policiales y ambulancias.