Washington - El francés Zacarias Moussaoui, condenado a cadena perpetua por complicidad en los ataques del 11 de setiembre de 2001, fue trasladado hoy a "Supermax", la prisión federal de máxima seguridad en el Estado de Colorado (centro-oeste de EE.UU.) donde pasará el resto de su vida.
Bautizada "Supermax" por "seguridad máxima", la prisión alberga a 398 de los principales enemigos públicos de Estados Unidos, "los más violentos del país, los más problemáticos y los más propensos a intentar escapar", según un comunicado de los servicios penitenciarios estadounidenses.
Moussaoui, que ha dicho pertenecer a Al Qaida, estará cerca de Abdel-Rahman y Ramzi Ahmed Yousef, que planearon un atentado contra el World Trade Center en 1993, aunque no los verá nunca. Otros de sus compañeros de reclusión serán el británico Richard Reid, que intentó volar un avión con explosivos escondidos en sus zapatos y Terry Nichols, conspirador del atentado de 1995 en Oklahoma.
Trasladado desde un centro de detención en Alexandria (Virginia, este), el francés de 37 años llegó a Colorado en la madrugada del sábado y "comenzó a cumplir su sentencia de cadena perpetua sin la posibilidad de liberación", según los servicios penitenciarios.
Moussaui pasará en total aislamiento el resto de su vida. La prisión, construida en 1994 en Florence, un pequeño pueblo de 3.400 habitantes en pleno desierto junto a las montañas Rocosas, a 160 km de Denver, tiene por norma la estricta separación entre sí de los reclusos.
Cada uno de ellos pasa 23 horas al día en una celda individual de 2 por 3,5m, equipada con una cama de cemento, una silla, una mesa, un inodoro y una ducha. En la hora restante tienen derecho a hacer ejercicio físico fuera de su celda, pero siempre encadenados y aislados.
"Están en una burbuja de seguridad, en un ambiente estéril, aislados del mundo exterior y del mundo de la prisión", explicó a la prensa James Aiken, funcionario de los servicios penitenciarios.
"Moussaoui aún no lo sabe, pero en tales condiciones su estado se deteriorará. He observado a estos detenidos durante 40 años, y puedo decirles que con el tiempo se vienen abajo", aseguró.
Poco antes de ser transferido, Moussaoui recurrió a los tribunales para intentar escapar a este destino.
El lunes intentó revertir su anterior declaración de culpabilidad y justificó su cambio de opinión al explicar que le sorprendió no ser condenado a muerte, por lo que ahora cree poder confiar en la justicia estadounidense. Pero la jueza a cargo del caso, Leonie Brinkema, rechazó la solicitud por ser "demasiado tardía".
Ayer, Moussaoui apeló su condena a cadena perpetua para pedir un nuevo juicio. Pero el tribunal de apelaciones competente, el de Richmond (Virginia) es el más conservador del país, y los expertos creen que no tiene muchas posibilidades de lograr una revisión del caso.
El juicio destinado a fijar su condena duró tres meses, tras los cuales el jurado rechazó el 3 de mayo la pena de muerte. Al día siguiente, Moussaoui fue formalmente condenado a reclusión de por vida sin posibilidad de libertad condicional, la pena mínima obligatoria para el delito.
AFP