Después de implorar en una iglesia por su vida y de confesar que espera un milagro para recuperarse, el presidente venezolano Hugo Chávez llegó ayer a Cuba para someterse a una tercera ronda de radioterapia.
Chávez fue recibido por su colega Raúl Castro, según reportó el diario Juventud Rebelde, el órgano de difusión del partido comunista cubano.
"Al regresar a Cuba en la madrugada de ayer, el mandatario venezolano Chávez Frías, recibió la cálida bienvenida del General de Ejército Raúl Castro con quien mantuvo un animado intercambio en el aeropuerto internacional José Martí", reportó el rotativo, antes que los demás medios difundieran la foto del breve encuentro.
Chávez, vestido con un conjunto deportivo de varios azules y blanco, bajó solo la escalerilla del avión, según imágenes que la televisión cubana mostró ayer. Castro, vestido de civil, con un saco gris y una camisa azul claro, saludó al mandatario venezolano. Se pudo ver a los dos líderes conversando pero no se escuchó lo que decían.
El mandatario de Venezuela volvió "a La Habana para continuar la batalla por la salud y por la vida", de acuerdo a la nota publicada, en portada del único diario nacional que circula los domingos en la isla.
FE. Antes de viajar desde Venezuela, Chávez explicó en un mensaje transmitido a la nación por radio y televisión: "tengo mucha fe en Cristo nuestro señor que va repetir el milagro para seguir viviendo, para derrotar esta enfermedad que aquí llegó por causas naturales".
Solo, el presidente venezolano ondeó su mano izquierda en alto antes de ingresar en la aeronave presidencial, tras ser despedido por su hermano Adán Chávez, gobernador de su estado natal de Barinas, jefes militares y ministros de su gabinete cuando eran cerca de las 23 horas del sábado en el aeropuerto de Caracas.
El Jueves Santo, al día siguiente de regresar de Cuba para la anterior fase de tratamiento con radiación, Chávez asistió a una misa de acción de gracias por su salud a la que participaron sus más cercanos familiares, entre otras personalidades, en la que imploró a Dios por su vida.
"Dame vida aunque sea vida flameante, vida dolorosa, no me importa, dame tu corona Cristo, dámela, que yo sangro. Dame tu cruz, 100 cruces, que yo la llevo, pero dame vida porque todavía me quedan cosas por hacer por este pueblo", dijo un conmovido Chávez al culminar la misa de acción en su estado natal de Barinas. El mandatario, de 57 años, admitió que estuvo a punto de romper en llanto en medio del acto litúrgico y se lo pudo ver muy emocionado.
"No pude evitar unas lágrimas cuando sentí la mano amorosa de mi madre y al mismo tiempo la mano de mi padre. ¡Dios, hace cuantos años no sentía yo estas dos manos al mismo tiempo!``, agregó.
El mandatario, candidato a la reelección en los comicios de octubre, regresó a Venezuela el 16 de marzo, tras ser operado en La Habana el 26 de febrero, y después no ofreció mayores detalles sobre el proceso de convalecencia que está siguiendo.
En junio del año pasado, Chávez se sometió a dos intervenciones en Cuba para atenderse un absceso pélvico y un tumor canceroso, y después se sometió a cuatro fases de quimioterapia en La Habana y Caracas.
Chávez, en el poder desde 1999, enfrentará al candidato opositor Henrique Capriles Radonski, gobernador del populoso Estado de Miranda (norte).
Durante su fin de semana en Venezuela, y en el marco de su atípica campaña electoral, Chávez anunció un aumento escalonado de 32,25% del salario mínimo en 2012, un alza que beneficiará a 3,9 millones de trabajadores y es mayor a la inflación de entre 20 y 22% que el gobierno prevé para este año.
"El 1° de mayo se va a comenzar a activar el incremento que en total va a ser de 32,25%", anunció el mandatario durante una reunión de trabajo con sus ministros, transmitida por la televisora oficial VTV.