Dos personas murieron arrastradas por aludes y más de 1.300, incluso turistas extranjeros, están aisladas a raíz de los deslizamientos de barro y roca que cortaron la carretera al centro de esquí de Farallones, cercano a Santiago de Chile. Los aludes fueron causados por intensas lluvias caídas desde el fin de semana. La policía informó que no ha podido evacuar a decenas de familias que se niegan a dejar sus casas en peligro por aludes.