MADRID | BASADO EN AFP
Mariano Rajoy prestó juramento como nuevo presidente del Gobierno español y luego anunció su gabinete ministerial, cuya integración mantuvo en reserva hasta último momento, incluyendo a los propios candidatos a ministros.
"Juro cumplir fielmente las obligaciones del cargo de presidente de Gobierno con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de ministros", declaró Rajoy con una mano apoyada en la Constitución, en la ceremonia realizada por la mañana en el palacio de La Zarzuela, ante el rey Juan Carlos, el presidente saliente José Luis Rodríguez Zapatero y otras autoridades.
El líder conservador, de 56 años, se trasladó después al palacio de La Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno y al mismo tiempo residencia privada del presidente, donde tomó posesión oficial del cargo. También presentó su nuevo Twitter: "Soy presidente del Gobierno de España. Bienvenidos a mi Twitter, donde me acompaña mi equipo".
Por la tarde regresó a La Zarzuela, para comunicarle al rey los nombres de sus ministros, tras lo cual los presentó finalmente al público a través de una conferencia de prensa.
Según el diario El País de Madrid, hasta el martes no había llamado a sus posibles ministros, lo cual mantuvo a todo su grupo, el Partido Popular, pero en especial a los aspirantes más claros, en un "estado de tensión difícil de describir".
Rajoy manejó alrededor de 20 nombres para los 13 cargos, pero hasta ayer no lo anunció a los involucrados, para evitar filtraciones a la prensa, según sus colaboradores más cercanos.
El periódico estimó que ninguno rechazaría la propuesta, en especial los miembros de su partido, pero existía más riesgo si pensaba convocar a algún independiente, pues el sueldo de ministro es cinco o diez veces menor al de un ejecutivo de primer nivel.
Al caer la tarde, el nuevo presidente finalmente terminó con el misterio.
El banquero Luis de Guindos, de 51 años, expresidente de Lehman Brothers para España y Portugal, fue designado ministro de Economía. El eurodiputado José Manuel García Margallo fue nombrado titular de Asuntos Exteriores, mientras la cartera del Interior fue a parar a manos de Jorge Fernández Díaz, un colaborador cercano de Rajoy.
Soraya Sáenz de Santamaría fue designada única vicepresidenta del Ejecutivo, además de portavoz y ministra de la Presidencia. Otras tres mujeres integran este primer gabinete de Rajoy.
La nómina de ministros se completa con Alberto Ruiz-Gallardón en Justicia; Pedro Morenés en Defensa; Cristóbal Montoro en Hacienda; Ana Pastor en Fomento; José Ignacio Wert en Educación, Cultura y Deportes; Fátima Báez en Empleo; Juan Manuel Soria en Energía y Turismo; Miguel Ángel Arias Cañete en Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente; Ana Mato en Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Otra novedad fue la eliminación de dos ministerios: Ciencia y Cultura, este fusionado con Educación. De Guindos, el nuevo ministro de Economía fue miembro del gobierno de José María Aznar, y en el sector privado sobrevivió a la quiebra de Lehman Brothers, del que fue presidente para España y Portugal.
Ahora ocupará un puesto clave en el gobierno de Rajoy, donde deberá llevar a buen puerto un exigente programa económico, que combina austeridad y reformas, para enderezar la economía de un país amenazado por la recesión y castigado con un desempleo récord.
Su objetivo principal será tranquilizar a unos mercados financieros escépticos ante la salud financiera de España, en plena crisis de la deuda europea.
"Rajoy ha lanzado un mensaje claro y diáfano: austeridad y reformas para defendernos dentro del euro", declaró a finales de noviembre en un coloquio organizado en Madrid.
Ese programa fue precisamente el asumido por el nuevo presidente del gobierno en su discurso de investidura del lunes, en el que anunció nuevos recortes presupuestarios pa- ra 2012 en el sector público, de al menos 16.500 millones de euros, para intentar contener el déficit del país.