Preocupan grupos neonazis

Santiago de Chile - Las imágenes de jóvenes cabezas rapadas con banderas y vestidos a la usanza nazi, que proferían gritos alusivos al hitlerismo durante el funeral de uno de ellos impactaron a la opinión pública chilena que desde semanas venía observando las públicas y controvertidas apariciones de bandas neonazis trenzados en reyertas con opositores.

A fines de junio, un joven dirigente de una célula neonazi murió acuchillado por un grupo de antifascistas. En su funeral una treintena de sus camaradas no ocultó el despliegue de indumentaria y adhesión al nazismo. Unos meses antes la víctima había sido un muchacho punk el que había caído acribillado por cuatro neonazis, dos de los cuales permanecen prófugos.

La investigación policial por ese hecho de abril permitió descubrir una célula encabezada por el instructor de artes marciales Esteban González, quien se mantiene prófugo desde entonces. Al grupo de Tito van Damme, como se apoda al jefe neonazi, pertenecían dos militares y un policía, que al descubrirse su vinculación fueron despedidos de sus instituciones.

Desde diversos sectores surgieron voces de alarma ante el temor del surgimiento de un movimiento nazi poderoso. En el Senado una sesión especial estuvo dedicada a analizar el problema. Desde el oficialismo hasta la oposición derechista coincidieron en condenar y pedir medidas para mantener a raya a los neonazis.

Además de plantearse su inconstitucionalidad, algunos senadores propusieron endurecer las penas a los que se vean involucrados en hechos de violencia racista.

El presidente de la Cámara de Diputados, Antonio Leal, quien junto a judíos fue amenazado por un grupo neonazi, dijo no obstante que "no tenemos que dramatizar, porque sigue siendo un fenómeno completamente marginal. Pero se están organizando y están pasando peligrosamente de las acciones declamativas a las agresiones".

El asesinato en abril del joven Tomás Vilches, del que se acusa a Tito van Damme y a sus compinches, derivó también en la investigación judicial por la posible existencia de una asociación ilícita.

"El Ministerio público no está investigando a los neonazis porque el Ministerio público no persigue ideologías, sino delitos", dijo Roberto Navarro, vocero de la fiscalía. Pero el portavoz señaló que pese a los meses transcurridos no ha habido una acusación o formalización de la investigación por la presunta asociación ilícita. Y remarcó que "es muy temprano aún para decir si es un grupo peligroso".

Muchachas y jóvenes punks han sido frecuentes víctimas de la violencia de células neonazis, que salen a cazarlos para propinarles golpizas como exige el manual de incorporación a los novatos que se integran al grupo, según han revelado algunos de ellos.

"Los punks son un estorbo, no realizan ningún bien, son una lacra", sostuvo en TV uno de los neonazis.

El sociólogo y abogado de derechos humanos Humberto Lagos Schufenegger, experto además en sectas, afirma que, al contrario de lo sostenido por el vocero judicial, ha quedado comprobada la existencia de una asociación ilícita, conformada por unas 20 a 30 células neonazis integrada cada una de ellos por un máximo de siete personas.

AP

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