Preocupa la falta de estructura democrática del nuevo gobierno

Se teme por la ausencia de un líder rebelde fuerte

Trípoli | AP

Los rebeldes libios comenzaron como un grupo dispar conformado por ex personas de confianza del gobierno, intelectuales de inclinación occidental, hombres de negocios y un puñado de ex combatientes islamitas. Pero estaban unidos por un objetivo: derrocar a Muamar Gadafi.

Obtuvieron reconocimiento internacional al forjar un consejo con liderazgo partidario de la democracia. Con el régimen de Gadafi en sus últimos días, la pregunta ahora es si la oposición podrá encargarse del asolado país y conducirlo con efectividad.

La tarea de integrar a Libia después de seis meses de guerra y 42 años de control de Gadafi es mucho más difícil porque la nación no tiene experiencia en lo electoral o en instituciones democráticas. Gadafi manejó el país a su capricho. No toleró disidencias.

Intención. "Los rebeldes quieren una Libia reconciliada consigo misma, eso es democrático, lo que sea que ello signifique", dijo George Joffe, un experto en Libia de la Universidad de Cambridge. "Pero no está clara la forma en que lo van a hacer. No hay estructuras básicas que pueda utilizar``, señaló.

Sin ninguna experiencia práctica a la cual recurrir, el consejo ha realizado un trabajo imperfecto para dirigir el territorio bajo control rebelde desde la insurrección que inició el 15 de febrero, cuando activistas jóvenes comenzaron a protestar en Bengasi. Conforme se extendieron las manifestaciones y la revuelta ganó ímpetu, más manos experimentadas se apresuraron a unirse al movimiento y llenar el vacío de liderazgo.

Al paso del tiempo, la rebelión formó el Consejo Nacional de Transición. Sus miembros son representantes de cada ciudad en poder de los rebeldes, y son seleccionados por consejos locales similares.

Preside el consejo Mustafa Abdul Jalil, un exministro de Justicia religioso quien se unió a los rebeldes siendo la primera deserción. A pesar de sus vínculos pasados con el régimen de Gadafi, goza del respeto de franjas amplias del público rebelde por haber criticado desde su cargo el férreo control de las fuerzas de seguridad. Pero no es considerado un líder fuerte o una personalidad dominante.

Jalil es uno de varios ex miembros del régimen que conforman un bloque poderoso en el consejo. El grupo incluye el jefe del gabinete interino de los rebeldes, Mahmoud Jibril, así como al jefe de la diplomacia rebelde, Alí al-Essawi. La rebelión también se ha abierto a libios que vuelven del exilio y para islamistas.

Panorama. Ya se han visto algunas divisiones, que podrían expandirse si Gadafi cae.

"Hay tensiones entre los islamistas por un lado y los exiliados por el otro. E incluso hay divisiones entre los propios exiliados. No hay un líder obvio todavía, y eso es un problema``, dijo Joffe.

El consejo estuvo al borde del colapso apenas en julio, tras el asesinato de su jefe militar Abdel Fattah Younis.

Su muerte provocó inquietudes sobre la unidad al interior del movimiento rebelde, así como sobre la capacidad del consejo para imponer disciplina en las unidades que están nominalmente bajo su control.

A pesar de sus defectos, esta es la única organización política de los rebeldes que tiene el potencial para encargarse del gobierno, y Occidente ha prometido liberar miles de millones de dólares en activos congelados para ayudar al consejo a poner a Libia en un nuevo camino.

La cifra

8 Son los meses que planean gobernar los rebeldes del CNT antes de llamar a elecciones libres en Libia, según sus líderes.

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