ASUNCIÓN | El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, parece estar atrapado en un laberinto jurídico y político del que podría demorar varios años en salir. Así lo plantea un análisis publicado en el Daily Telegraph de Londres que ha consultado a varios analistas.
Uno de ellos asegura que la única forma para que el polémico fundador de WikiLeaks salga de la embajada sería que Ecuador lo nombre como representante ante las Naciones Unidas.
Según el análisis, en el caso de que Ecuador le conceda el asilo, Assange podría ser arrestado apenas dé un paso fuera de la embajada, donde ya ha pasado cuatro noches, por haber roto las condiciones de la fianza.
Por esto último, tendría que estar en la cárcel hasta que se agoten todas las instancias planteadas para evitar la extradición a Suecia, país que quiere juzgarlo por supuestos delitos sexuales.
Assange tampoco podría obtener la inmunidad diplomática, como han dicho fuentes de otras embajadas del mundo, porque el Foreign Office, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Inglaterra, no lo aceptaría.
Incluso si fuera nacionalizado como ecuatoriano o si le concede el asilo, aún estaría sujeto a que lo detengan tan pronto salga de la embajada.
El jueves durante una entrevista con la cadena australiana ABC, Assange acusó a las autoridades suecas de no cumplir con los derechos humanos. "La situación para mí aquí en el Reino Unido ha sido extremadamente precaria y la negativa del fiscal sueco a venir a Inglaterra durante los últimos 18 meses (...) me han tenido recluido en este país", dijo.
Otra opción es que se quede indefinidamente en la sede diplomática. EL COMERCIO/GDA