OTAN desoye el reclamo rebelde y abandona Libia

Defensa. El nuevo gobierno podrá comprar armamento

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TRÍPOLI | AP, AFP, ANSA

Y THE NEW YORK TIMES,

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer por unanimidad levantar el próximo lunes la zona de exclusión aérea impuesta en Libia y concluir así sus operaciones militares en ese país. Antes, los rebeldes habían pedido que se quedase.

El mandato de las Naciones Unidas fue aprobado en marzo, después de que Muamar Gadafi lanzara un ataque letal contra las protestas opositoras.

La Alianza Atlántica, que puso en vigor la zona de exclusión aérea que jugó un papel clave en la caída del régimen de Gadafi, dijo que está analizando nuevas formas de ayudar al Consejo Nacional de Transición (CNT, rebelde), que solicitó una prórroga del mandato de la OTAN, al menos, hasta fin de año. Sin embargo, Gran Bretaña y Francia ya habían adelantado su rechazo.

El cuerpo directivo de la OTAN se reunirá hoy para declarar formalmente el fin de su misión de siete meses.

La resolución 2.016 del Consejo de Seguridad también flexibilizó el embargo de armas que pesa sobre Libia, de modo que el CNT pueda adquirir armamento y equipos para su seguridad nacional.

Necesario. El embajador libio ante Naciones Unidas, Ibrahim Dabbashi, aseguró, en tanto, que la resolución que pone fin a las operaciones militares es "fundamental", ya que permite el ejercicio pleno de la soberanía a las nuevas autoridades.

La resolución "representa un momento fundamental, ahora la soberanía del país pertenece totalmente a Libia", sostuvo.

"Con el fin de la protección de los civiles por parte de las fuerzas internacionales y el cese de la zona de exclusión aérea, el Consejo Nacional de Transición tiene la posibilidad de conducir al país hacia un gobierno democrático", manifestó el embajador.

Las autoridades libias tienen "la tarea de comprometerse en la protección de la población y garantizar el respeto de los derechos humanos", agregó.

Lección. Pese a todos sus éxitos, la intervención de la OTAN en Libia tuvo varios defectos que ponen de relieve porqué ofensivas en el futuro, en contra de un adversario más fuerte, podrían ser más difíciles.

Incluso al tiempo que Washington puso un antifaz europeo de mando sobre la operación, carencias en aeronaves aliadas que recaban datos de inteligencia, aviones cisterna de reabastecimiento aéreo y paquetes de guía de precisión para bombas demostraron que Estados Unidos seguía siendo la columna vertebral de cualquier ofensiva de la OTAN.

Un axioma de la nueva guerra es que la velocidad mata: los ataques deben llevarse a cabo rápidamente para recapturar un elemento de sorpresa de viejos tiempos, al tiempo que la inteligencia identifique objetivos incluso antes de que un enemigo haya retrocedido de otros anteriores.

Oficiales militares de alto rango notaron que en Libia, misiones de la OTAN estuvieron en marcha apenas 10 días después de que la Alianza decidiera avanzar; en comparación con los 11 meses que se necesitaron para pasar de una resolución de Naciones Unidas al primer avión que hizo valer una zona de exclusión aérea sobre Kosovo, en los años 90.

Sin tropas en tierra para que ayuden a detectar objetivos, planeadores y pilotos de la OTAN tuvieron que improvisar con otro equipamiento de reconocimiento e informantes en tierra. De cualquier forma, algunos comandantes reconocieron que a menudo no pudieron precisar los cambiantes frentes de batalla en ciudades disputadas intensamente.

Carencias en aeronaves que recaban datos de inteligencia - tanto operadas por pilotos como teledirigidas- también revelaron algo cercano a un monopolio estadounidense sobre estas tecnologías, aunque la OTAN considera adquirir aviones teledirigidos para su fuerza.

Grupo mercenario cuida a Saif al Islam

Trípoli | Un grupo de mercenarios sudafricanos aún se encuentra en Libia e intenta sacar del país a Saif al Islam, hijo de Muamar Gadafi, afirmó ayer el periódico sudafricano Beeld.

Otro rotativo sudafricano escrito en lengua afrikáans, Rapport, que cita fuentes no identificadas, había anunciado el domingo que 19 mercenarios de Sudáfrica fueron contratados por uno o varias empresas sudafricanas vinculadas a Gadafi para participar en la protección del coronel y sus allegados.

Saif al Islam, considerado como el posible sucesor de Gadafi durante los últimos años del régimen del coronel libio ultimado hace una semana, había huido de Trípoli con su padre y su hermano Muatasim durante la batalla por la capital libia en agosto para refugiarse en Sirte.

Muatasim murió al igual que su padre, pero Saif al Islam escapó de las tropas del Consejo Nacional de Transición libio (CNT, rebelde).

Según un responsable tuareg el hijo de Gadafi habría viajado el martes a la frontera con Níger para buscar refugio.

Beeld informó ayer que en Johannesburgo y en Sharjah, en los Emiratos Arabes Unidos, hay aviones posicionados para buscar a los mercenarios -y eventualmente a Saif al Islam- cuando la situación lo permita.

A finales de agosto informaciones de prensa habían indicado que un grupo de sudafricanos había escoltado de Trípoli hacia Niamey oro, divisas extranjeras y diamantes de Gadafi.

A fines de agosto los mercenarios sudafricanos también habrían ayudado a la esposa de Gadafi, Safiya, a su hija Aisha y a dos de sus hijos, Hannibal y Mohamed, a huir por el avance de los rebeldes, informa Beeld.

El domingo, Rapport afirmó que al menos dos mercenarios sudafricanos murieron en el ataque del convoy de Gadafi por la aviación de la OTAN. AFP

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