jerusalen Israel desmintió ayer las informaciones publicadas por el semanario británico Sunday Times, sobre la presunta existencia de un plan de su ejército para destruir con un ataque nuclear táctico las instalaciones iraníes de enriquecimiento de uranio.
"Esta historia es inexacta. Israel apoya al cien por cien los esfuerzos de la comunidad internacional para detener el programa nuclear iraní", declaró un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.
El gobierno israelí sostuvo que, en el controvertido asunto nuclear iraní, se alinea con la política de sanciones de la ONU, y recalcó que lo que publicó el Sunday Times eran "rumores".
Israel tiene interés en permanecer en un segundo plano e impedir a Irán hacer realidad su programa nuclear, según sostuvo un alto responsable israelí.
Irán, por su parte, no hizo referencia directa a las informaciones proporcionadas por el Sunday Times, pero advirtió a Israel de que ningún ataque militar quedará sin respuesta.
"Ninguna acción militar contra la República Islámica permanecerá sin respuesta y el agresor lamentará muy pronto su acto", declaró un vocero del ministerio iraní de Relaciones Exteriores.
Citando fuentes militares israelíes, el británico Sunday Times señaló que dos escuadrones de la aviación israelí se preparan para la misión de destruir las instalaciones nucleares iraníes.
Las instalaciones afectadas serían las de Natanz (una fábrica de enriquecimiento de uranio), Ispahan (una planta de conversión) y Arak (un reactor de agua pesada), las tres al sur de Teherán, y las fuerzas del Estado hebreo tendrían previsto usar bombas atómicas tácticas en los ataques.
Según el semanario, el presunto plan israelí también prevé el uso de misiles convencionales teledirigidos por láser para abrir "túneles" antes de lanzar el armamento nuclear táctico.
Israel es el único país de Oriente Medio que dispone hoy en día de un arsenal militar nuclear, según los expertos, aunque Tel Aviv se niega a confirmar su existencia.
Irán sigue afirmando que las actividades de enriquecimiento de uranio tienen un objetivo exclusivamente civil, mientras que Occidente sospecha que sus fines son militares. AFP