BANGKOK | Los militares abrieron fuego contra los manifestantes antigubernamentales en pleno centro de Bangkok, dejando al menos 10 muertos y 125 heridos. Desde que los "camisas rojas" comenzaron sus protestas a mediados de marzo, 40 personas fallecieron y otras 1.000 fueron lastimadas.
"Estamos siendo rodeados. Estamos siendo aplastados. Los soldados están acercándose a nosotros. Esto no es todavía una guerra civil, pero es muy, muy cruel", dijo Weng Tojirakarn, líder de los manifestantes.
El ministro de Defensa, el general Prawit Wongsuwon, afirmó que la operación militar en el centro de Bangkok tiene por objetivo "presionar a los `camisas rojas` para que vuelvan a la mesa de negociaciones con el gobierno".
"Debemos seguir aumentando la presión, si no, no estaremos en la medida de aplicar la ley", añadió el general. Actualmente, los manifestantes no tienen luz, agua ni distribución de alimentos.
Ayer, durante toda la noche y la mañana, se oyeron disparos en la zona, aunque no estaba clara su procedencia. Al amanecer, algunos manifestantes capturaron dos camiones militares con cañones de agua, arrancaron los cañones y usaron sus tubos de plástico para disparar fuegos artificiales desde un refugio de bolsas de arena que era de los soldados.
"Hay unos 2.000 manifestantes en el bazar de noche de Suan Lum. Han intentado intimidar a las autoridades con armas y los responsables de seguridad pidieron que los dispersaran", dijo el coronel Sunsern Kaewkumnerd, vocero militar.
El campamento fortificado fue construido con barricadas de tres metros de altura, construidas con neumáticos, lanzas de bambú y alambre de púas, y rociadas con combustible.
La zona de los enfrentamientos se encuentra en pleno barrio comercial de Bangkok, lo que obligó a cerrar durante semanas hoteles de lujo y centros comerciales. Ayer, los choques entre militares y manifestantes forzaron el cierre de las embajadas de EE.UU., Japón, Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Holanda. AFP, AP Y EL PAÍS DE MADRID