El presidente de Brasil,Luiz Inácio Lula da Silva, se reunió ayer con el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, en la capital de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Abu Dabi, donde abordaron las relaciones bilaterales entre ambos países y pusieron especial atención a la cuestión climática.
Ambos mandatarios centraron su conversación en cuestiones “sobre trabajo ambiental, cambio climático, energías renovables, seguridad alimentaria y otros aspectos de la cooperación”, entre otros asuntos de carácter económico, comercial y de desarrollo, así como en el campo de la tecnología, informó la agencia de noticias oficial emiratí WAM.
De hecho, la ciudad emiratí de Dubái acogerá la COP28 del 30 de noviembre al 12 de diciembre de este año, rodeada de polémica desde que se conoció que el director ejecutivo de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (Adnoc), Sultán Al Yaber, presidiría la conferencia climática internacional.
En este sentido, ambas partes afirmaron estar “en línea con los esfuerzos para lograr el desarrollo sostenible en los dos países y son de interés común”, sobre todo teniendo en cuenta que Lula participó el pasado año en la COP27 que acogió la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, donde propuso celebrar la COP30, prevista para el año 2025, en el Amazonas para mostrar al mundo este espacio de biodiversidad.
Por estas razones, Mohamed bin Zayed Al Nahyan propuso “construir una posición conjunta internacional al respecto, que mejore la cooperación entre los dos países en este campo” y deseó una “participación activa de Brasil en la COP28”, teniendo en cuenta que en el año 1992 acogió la Cumbre de la Tierra, “el evento más importante en la historia del tratamiento del cambio climático”. Por su parte, Lula deseó “éxito a EAU en la organización de la COP28” a la hora de “alcanzar resultados importantes para luchar contra el cambio climático (...) y abordar cuestiones económicas, especialmente en los países en desarrollo”.
Cifras de comercio
Brasil es el primer socio comercial de los EAU en América Latina, según publicó WAM citando datos de comercio exterior no petrolero. Esos mismos datos indican que “en el año 2022, EAU ocupó el segundo lugar en la lista de los socios comerciales más importantes de Brasil en el mundo árabe, con una cuota del 18% del comercio total de Brasil con los países árabes”.
Concretamente, Brasil exportó 3.253 millones de dólares a EAU, lo que supone el 1% del total de las exportaciones mundiales de Brasil.
Entre los memorandos, destaca la firma de un Memorándum de Entendimiento para la Cooperación entre el Instituto Rio Branco y el Instituto Dr. Anwar Gargash y otro entre el Estado de Bahía y la Refinería de Matatipe SA, informó la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia brasileña en Twitter.
Esta es la primera visita de Lula al emirato en su tercer mandato después de su viaje a China, si bien ya visitó en una ocasión este país del Golfo en 2003. Lula regresará hoy, domingo, a Brasil tras esta visita relámpago a Emiratos Árabes, donde aterrizó ayer procedente de la capital china, Pekín.
CHINA. En Pekín, Lula se reunió con su homólogo chino, Xi Jinping, y firmó una veintena de acuerdos para estrechar lazos en el área comercial, protocolos fitosanitarios, tecnología, desarrollo, transición energética y otros ámbitos de colaboración en el marco de la asociación estratégica bilateral.
Allí Lula anunció que Brasil está “de regreso” en la escena internacional, después de los cuatro años de relativo repliegue que caracterizó el mandato de su predecesor Jair Bolsonaro (2019-2022).
Lula, que aspira a formar parte de una mediación de paz entre Rusia y Ucrania, instó a Estados Unidos a dejar de “incentivar la guerra”. A diferencia de las potencias occidentales, ni China ni Brasil han impuesto sanciones contra Rusia y tratan de posicionarse como mediadores en el conflicto que se desencadenó en febrero de 2022 cuando Rusia invadió la exrepública soviética.
Emiratos Árabes Unidos, que también adoptó una posición de neutralidad en ese conflicto, acogió a un importante número de empresarios rusos, sobre todo en Dubái, que buscan esquivar las sanciones occidentales.
Lula ha emprendido un delicado ejercicio de equilibrio entre Estados Unidos y China, dos potencias confrontadas por un número creciente de expedientes, entre ellos el de las tensiones entre Pekín y la isla de Taiwán.
EFE, AFP