Los rehenes de las FARC apoyan a Betancourt

Demandó al Estado por US$ 6,5 millones; la acusan de ingrata

BOGOTÁ | El dirigente de los comités Libertad -ex comités Ingrid Betancourt-, Armand Bourguet, afirmó ayer que la demanda hecha por la ex rehén al Estado colombiano por unos 6,5 millones de dólares, estaba enmarcada en una acción colectiva iniciada por otros rehenes y destinada a apoyarla.

El ministerio de Defensa colombiano publicó el viernes un comunicado en el que señala que Betancourt y sus familiares presentaron el 30 de junio dos solicitudes de conciliación extrajudicial, en las que piden una compensación monetaria por un total de 13.000 millones de pesos (US$ 6,5 millones).

"No se trata de una acción aislada únicamente de Ingrid Betancourt, sino de su compromiso con un procedimiento legal que los otros ex rehenes liberados iniciaron desde hace tiempo, en aplicación de la ley colombiana", declaró Bourguet en un comunicado.

Bourguet, que dirigió los comités Ingrid Betancourt, que activaron la solidaridad con la franco-colombiana durante los seis años que estuvo retenida por la guerrilla de las FARC, puntualizó que fueron los propios compañeros de cautiverio los que le pidieron que hiciera la demanda.

"Al ser de dos años después de la liberación el plazo para presentar un expediente (de indemnización), los compañeros de detención de Ingrid (...) la contactaron para pedirle se uniera a ellos, lo que podría ayudarlos a resolver varias dificultades y retrasos administrativos a los que se enfrentan", afirmó Bourguet.

El dirigente también precisó que el importe citado por la prensa no corresponde a una demanda precisa de indemnización sino el definido por el procedimiento de indemnización legal, que permite cifrar de manera objetiva e idéntica para cada cual los daños sufridos por la víctima y sus familiares. También señaló que, una vez culmine el procedimiento, la suma propuesta por el Estado será destinada a apoyar a las otras familias de rehenes.

La solicitud de la ex rehén, rescatada el 2 de julio de 2008 en la llamada Operación Jaque, desató en Colombia gran indignación, en especial por parte del Estado. "Es un premio mundial a la ingratitud y a la desfachatez, dijo el vicepresidente Francisco Santos. AFP

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