Los países europeos refuerzan sus controles sobre los inmigrantes

Inmigración. No hay política común y los países aplican sus propias reglas Francia creará "salas de espera" de extranjeros e Inglaterra reforzará controles Menos inmigrantes en España en 2009 | w España: en 2009 inmigración fue la menor en 20 años

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Los trabajadores que llegan en busca de un mejor futuro son un problema para la Unión Europea, que aún no tiene una política de integración de inmigrantes. El resultado es que algunos países introducen sus propios controles a los extranjeros.

El sábado pasado, un egipcio de 19 años falleció en Milán en manos de inmigrantes latinoamericanos. Las causas del asesinato aún no son claras, pero sí lo es el contexto: la inmigración en Europa, un asunto que une a varios países y que genera tensión por la distribución de servicios públicos, la integración cultural y la economía.

Tal vez la más inquieta sea Francia, cuyo ministro de Inmigración e Identidad, Eric Besson, se reunió el martes con el canciller italiano, Franco Frattini. Juntos decidieron "coordinar sus esfuerzos para lograr un refuerzo urgente de las fronteras exteriores de la Unión Europea contra las redes de inmigración irregular". Según un documento que emitió Francia, ambos exigen un "desarrollo de la capacidad operacional de la agencia europea Frontex para instalar la policía europea de fronteras".

En marzo, Besson presentará al Consejo de Ministros un anteproyecto de ley que prevé, entre otras medidas, la posibilidad de que existan "zonas de espera" como las que hay en los aeropuertos para que la policía pueda retener a los inmigrantes irregulares mientras se decide qué hacer con ellos.

El anteproyecto también fue divulgado esta semana y contiene otras iniciativas, como la aceleración del proceso de repatriación y la prohibición por un número determinado de años de volver a pisar el territorio francés para inmigrantes en situación irregular.

El mismo Besson, en una entrevista publicada en el diario Le Figaro explicó el porqué de la nueva "zona de espera". "Nuestra legislación actual no está preparada para la llegada masiva de inmigrantes a nuestras costas (...). Por eso presentaré en ese proyecto de ley esta `zona de espera especial`, que se extenderá a lo largo del perímetro donde han sido hallados los extranjeros en situación irregular y permitirá mantenerlos bajo control de la administración durante el tiempo suficiente como para examinar su eventual demanda de asilo".

Es decir, esa "zona de espera especial" se creará ad hoc en el lugar exacto en el que se descubran los inmigrantes recién desembarcados y legitima su privación de libertad en el mismo lugar en el que se encuentran.

El anteproyecto francés también prevé el cierre de hasta 6 meses de empresas que empleen a trabajadores irregulares. Los delegados del gobierno en las distintas provincias incluso podrán excluir a estas compañías de las licitaciones de obras públicas. El texto también prevé la mejora de las indemnizaciones de los trabajadores irregulares cuando son localizados por la policía o los inspectores de trabajo: tendrán derecho a tres meses de sueldo entero que pagará la empresa que los empleó.

Pero el asunto no acaba allí. En el debate sobre identidad nacional, que inició el presidente Nicolas Sarkozy hace 4 meses y que será retomado en abril, un capítulo de las medidas adoptadas se titula "Acoger a los nuevos franceses". Allí se detalla como debe ser la ceremonia de "naturalización", por la cual alguien se convierte en ciudadano francés.

El primer ministro, Francois Fillon explicó que "el acceso a la ciudadanía francesa no puede constituir exclusivamente una formalidad administrativa". Eso significa que, en breve, los nuevos franceses deberán firmar un contrato de deberes y derechos antes de entrar a formar parte de Francia, bajo la mirada y aprobación de una autoridad. También se les pedirá un determinado nivel de francés, y que respeten "los compromisos adquiridos en cuanto a formación" y las leyes.

TERRORISMO. El Reino Unido también anunció recientemente el fortalecimiento de los controles que aplicará a todos los estudiantes que no sean de la Unión Europea y que pondrá especial atención en India y los países del mundo árabe y musulmán. La preocupación de Gran Bretaña está más ligada a las universidades y el terrorismo, pues hay gran cantidad de extremistas que solicitan el ingreso al país como estudiantes y se radicalizan en su territorio. El mismo Umar Farouk Abdulmutallab es un ejemplo de esto: el nigeriano que intentó hacer volar un avión que viajaba a Estados Unidos el 25 de diciembre de 2009 había ingresado a Inglaterra tres años atrás para estudiar ingeniería.

Ahora los aspirantes deberán hablar un inglés lo suficientemente bueno como para aprobar los exámenes británicos y no el "inglés de principiantes" que se exige actualmente. Los solicitantes de cursos con duración menor a seis meses no podrán viajar con familiares y las universidades serán monitoreadas más de cerca.

El secretario del interior, Alan Johnson, dijo en una entrevista con la BBC que serían cuidadosos de no dañar "una parte importante de la economía del Reino Unido": la educación a estudiantes extranjeros genera entre US$ 8.000 y US$ 13.000 millones anuales.

Pero las reglas serán estrictas. "Aquellos que no quieren estudiar, sino que vienen a trabajar, no deben dudar de que seremos duros si incumplen las normas", sostuvo el secretario Johnson. (EN BASE A AFP, EL PAÍS DE MADRID Y THE NEW YORK TIMES)

QUÉ EXIGEN ALGUNOS PAÍSES A LOS extranjeros

ALEMANIA. Las exigencias idiomáticas son uno de los mayores obstáculos para acceder a la ciudadanía, que pide un nivel medio de alemán. También hay una prueba de nacionalización que consta de 33 preguntas de un catálogo de 310. Con 17 respuestas correctas se aprueba. Salvo a los ciudadanos de la UE y algunas otras excepciones, obliga a la renuncia a la ciudadanía de origen.

ESPAÑA. Para obtener la nacionalidad, los extranjeros con permiso de residencia deben esperar entre uno y cinco años (según su procedencia y situación familiar) para solicitarla. Tras demostrar buena conducta cívica y un "suficiente grado de integración", pueden jurar la Constitución.

ITALIA. Aprobó una ciudadanía por puntos que aplica pruebas cada dos años. Exige saber italiano, Constitución y reglas cívicas, escolarizar a los hijos y estar al día con los impuestos. Se pierden puntos si se infringe el Código Penal, si no se firma un contrato de alquiler en una vivienda digna o si no se retira la tarjeta sanitaria de Seguridad Social.

REINO UNIDO. Todos los solicitantes tienen que superar una prueba que certifique sus conocimientos de inglés y de cultura y costumbres del Reino Unido, a través de preguntas sobre sus instituciones sociales y civiles. Además, deben satisfacer los requisitos de salud mental y aceptación de las normas británicas y no pueden tener antecedentes penales. Existe un sistema de puntos que divide a los inmigrantes según su formación, edad y poder adquisitivo. Salvo los que son altamente cualificados, todos deben tener un tutor.

Llegan menos personas por crisis

MADRID | El gobierno español reveló que, debido a la grave crisis económica por la que atraviesa el país, España registró el menor incremento anual de población inmigrante en casi 20 años.

El número de extranjeros aumentó 7,1% en 2009 con respecto al año anterior: apenas 300.000 nuevos residentes procedentes en su mayoría de América Latina, Europa y África devuelven a España a las cifras de 1992.

Actualmente, 5,6 millones de inmigrantes viven en el país ibérico, lo que supone el 12% de la población.

La recesión y la crisis económica explican parte de este descenso, junto con un cambio de ciclo en los flujos migratorios, estimó la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí. "España ha superado la primera etapa de su evolución migratoria", dijo durante una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI de Madrid. Ahora el ingreso de extranjeros parece que responderá a los cambios en el mercado laboral.

Según la secretaria de Estado, el país ha absorbido 4 millones de inmigrantes desde 1995, pero ahora encara un nuevo período acelerado por la irrupción de la crisis y la desaceleración económica, que ha sumido a España en recesión y ha disparado su tasa de desempleo hasta el 18,8%. La tasa alcanza el 27% entre los inmigrantes.

En su opinión, España transita hacia un modelo caracterizado por un volumen menor de extranjeros y la llegada de mano de obra más cualificada.

No obstante, Rumí defendió la decisiva aportación de la población inmigrante al crecimiento experimentado por España en la última década y auguró que su trabajo seguirá siendo necesario, debido al envejecimiento poblacional, que reduce el potencial de crecimiento demográfico y económico. AP

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