MIAMI

Llanto y oración en el escenario trágico ocurrido en Champlain Towers

Familiares y amigos de las víctimas se estremecen al recorrer el lugar del edificio derrumbado en Florida; confirman 9 muertos, 152 desaparecidos. 

Derrumbe de Champlain Towers. Foto: AFP
Derrumbe de Champlain Towers. Foto: AFP

Familiares de algunos de los 152 desaparecidos en el derrumbe del edificio residencial de 12 plantas y 136 apartamentos Champlain Towers en Miami-Dade se aproximaron ayer domingo a la montaña de escombros donde supuestamente yacen sus seres queridos para orar y llorar, cuatro días después de la tragedia y en medio de un esfuerzo común por mantener viva la esperanza. A última hora, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava confirmó que hay nueve personas muertas, de las cuales ocho están identificadas, además de 152 desaparecidas y 134 localizadas.

Levine Cava informó que otras cuatro víctimas mortales del derrumbe ocurrido el jueves último de madrugada han sido identificadas, lo que significa que solo falta una.

Sumando a Stacie Dawn Fang, de 54 años, la primera víctima mortal en ser identificada, los nombres de fallecidos dados a conocer en las últimas horas son los hispanos Antonio Lozano, de 83 años; Gladys Lozano, de 79, y Manuel Lafont, de 54.

Los dos primeros se encontraban en el apartamento 903 del edificio siniestrado, mientras que Lafont estaba en el 801, informó el Departamento de Policía de Miami-Dade.

Las autoridades locales y estatales no cejan en su empeño de localizar sobrevivientes, pese a que participan expertos de Estados Unidos, Israel y México con el apoyo de 300 bomberos.

Pese a los escasos resultados de la incesante búsqueda entre los escombros por parte de expertos ayudados por perros, maquinaría y tecnología, funcionarios públicos y el gobernador de Florida, Ron DeSantis, enfatizan en que no hay que cambiar el enfoque de encontrar vidas.

“Estamos abriendo una zanja de 125 pies de largo (38 metros) y 40 pies (12 metros) de profundidad. Debido a esta trinchera pudimos encontrar a cuatro víctimas, una falleció en el hospital”, señaló la alcaldesa.

Añadió que “estamos tratando de identificar a otros cuerpos recuperados”.

Sobre las labores de identificación, y ante una pregunta de la prensa indicando que “se están demorando mucho”, el jefe de la policía del condado Alfredo Ramírez, aseguró que es un proceso lento y delicado.

“Los detectives tienen que contactar a las familias”, dijo.

Oración

En el cuarto día de búsqueda entre un amasijo de hormigón, hierros y acondicionadores de aire derruidos, las autoridades cedieron a la súplica de los familiares de desaparecidos y les permitieron acercarse al lugar del desastre para llorar y orar.

Las familias partieron después del mediodía en dos autobuses desde el hotel Grand Beach, donde se ha instalado un centro de reunificación familiar, hasta las inmediaciones del Champlain Towers South, denominado ahora la “zona cero” de Miami-Dade.

Sin embargo, las esperanzas han menguado desde que les solicitan a las familias muestras de ADN para ayudar a identificar los cuerpos y restos extraídos de los escombros.

Mientras tanto, en la iglesia católica St. Joseph, de Miami Beach, el párroco Juan Sosa leyó este domingo los nombres de feligreses desaparecidos en la tragedia.

Doce familias que vivían en Champlain Towers South son miembros de la iglesia y de nueve de ellas se desconoce su paradero, incluyendo niños, informó Local 10.

Charles Burkett, alcalde de la turística ciudad de Surfside, comentó que “hay muchas emociones fuertes en el centro familiar” y que el objetivo de hoy continúa siendo sacar a personas de los escombros. “Menos políticos en el proceso y mas acción”, narró Burkett que espetaron los familiares a las autoridades.

“He tenido llamadas de la Casa Blanca, de líder de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, del senador por Florida Rick Scott. Siempre nos preguntan ‘qué podemos hacer por ustedes’”, agregó el regidor.

El Champlain Towers South forma parte de un trío de edificios costeros levantados por un mismo desarrollador inmobiliario. De ahí que los vecinos que actualmente viven en ellos se preguntan si deben abandonar los inmuebles, aunque algunos ya lo han hecho desde el primer día del derrumbe.

“Si yo estuviese en el edificio hermano (el Champlain Towers North), me hubiera ido. Es la torre norte, parece ser una construcción diferente y he escuchado a residentes decir que están tranquilos porque los inspectores están aquí”, afirmó Burkett.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados