AFGANISTÁN
Khan, de 75 años, mantuvo durante décadas el poder sobre Herat, la tercera ciudad más grande del país, ubicada en el oeste, cuyo valor estratégico estriba en su proximidad con Irán.
Hace solo un mes, el “León de Herat”, apodo de Ismail Khan, uno de los señores de la guerra más célebres de Afganistán, prometió defender su tierra contra la ofensiva de los talibanes, pidiendo a su gente que se uniera al combate. Pero Herat cayó finalmente y Khan se rindió.
Khan, de 75 años, mantuvo durante décadas el poder sobre Herat, la tercera ciudad más grande del país, ubicada en el oeste, cuyo valor estratégico estriba en su proximidad con Irán.
Su suerte permanecía incierta el jueves, horas después de la toma de Herat, que estuvo rodeada durante varios días por los talibanes. Éstos después afirmaron que Ismail Khan se había rendido junto a sus hombres y que su seguridad estaba garantizada.
Horas después tras la caída de la ciudad, un grupo talibán derribó la bandera afgana que flameaba sobre una comisaría. Algunos se habían trepado al capó de un Humvee, vehículo militar todoterreno abandonado por las tropas fieles al gobierno. Uno de ellos, con un lanzacohetes colgando de un hombro, sonreía ante una cámara. El tráfico de autos y bicicletas parecía normal. La bandera blanca talibana ondeaba en un poste adosado a una motocicleta.
La nutrida milicia de Khan había logrado una serie de éxitos militares ante los talibanes cuando estos islamistas radicales tomaron el poder en la década de 1990. Pero, después se vio obligado a huir a Irán junto a miles de sus hombres.
Dos años más tarde, el líder guerrero fue capturado por los insurgentes cuando regresó con el objetivo de organizar un levantamiento. Logró escapar de prisión en 1999, y todavía se encontraba en libertad cuando las fuerzas estadounidenses ocuparon el país, en 2001. El mes pasado, el viejo “León” daba la impresión de no haber perdido para nada su carácter rebelde y señaló ante periodistas: “con la ayuda de Dios, pronto estaremos en la primera línea y cambiaremos la situación”. Imputando al gobierno la responsabilidad del rápido deterioro de la situación, exhortó a los militares a mostrar mayor firmeza y a “todas las fuerzas de seguridad, a resistir con valentía” el avance de los talibanes. (Con información de AFP)