ATENAS | THE NEW YORK TIMES
En una habitación de la fundación local que lleva su nombre en honor a su padre, Nick Papandreou sopesó la tarea que enfrenta su hermano George: desmantelar el estado asistencialista de Grecia erigido por su padre, Andreas.
"Este es su momento", dijo Nick Papandreou, economista, de 54 años de edad, educado en Princeton, refiriéndose a George, el actual primer ministro. "Aunque coincide con el peor momento de la historia".
Es una historia definida en muchas formas -para bien o para mal- por tres generaciones de primeros ministros Papandreou, todos presentes en una gran fotografía en blanco y negro que pendía del muro atrás de Nick Papandreou.
El primero fue el patriarca, George Papandreou, quien murió en 1968 durante un arresto militar en su domicilio. Junto a él en la foto está Andreas, pipa en mano, el carismático economista educado en EE.UU. Andreas se convirtió en un héroe mientras estuvo exiliado de la dictadura en Grecia apoyada por EE.UU. a comienzos de los años 70 y, después, por la redistribución de la riqueza que supervisó como primer ministro en los años 80. Sin embargo, él también incrementó considerablemente la deuda del país, que equivalía a 20% del producto interno bruto cuando asumió el poder y se disparó a más de 80% para el final de su segundo mandato, en 1989.
Y finalmente está George A. Papandreou, quien tenía 10 años cuando se tomó la fotografía y estaba dando su máximo esfuerzo por reproducir el semblante de gravedad de sus mayores. Actualmente de 59 años y el primer ministro que llegó al cargo mediante el voto en octubre de 2009, tras la llegada de la crisis por la deuda, está siendo obligado a imponer un régimen de austeridad que bien pudiera revertir muchos de los logros sociales ganados por su padre.
Esta semana, ministros de finanzas de Europa que se reúnen en Bruselas no lograron resolver temas claves que obstaculizan un segundo paquete de rescate para Grecia. Muchos integrantes políticos en Atenas que están enterados ponen en duda que el primer ministro actual tenga el impulso y las habilidades de comunicación para venderle a la población el argumento sobre la necesidad de las reducciones que están exigiendo los líderes financieros de Europa. Sin embargo, Nick arguye que su hermano sí está a la altura de dicha tarea.
A medida que los sucesos se desarrollan, es casi como si la historia de la familia Papandreou pudiera haber sido escrita por Sófocles: una tragedia rica en ambigüedades.
¿Fue Andreas Papandreou, quien murió en 1996 después de un tercer mandato, un recalcitrante socialista que usó el gasto gubernamental para expandir las filas de la clase media de Grecia y darles a los griegos un sentido mayor de orgullo y confianza?
¿O fue un demagogo cuya noción del estado griego como un banco de empleos sin límite -y a final de cuentas, fuera del alcance- explica mayormente la condición del país, cercana a la bancarrota, actualmente?
Fue el conservador partido Nueva Democracia, no los socialistas, quien participó en el exceso final de la deuda de Grecia, que culminó en 2008 y 2009 con el descubrimiento de que esta fuerza había ocultado la verdadera magnitud de las obligaciones de Grecia. Esta revelación, que contribuyó a darles a Geor-ge y su partido Pasok un arrollador ascenso al poder, lanzó la presente crisis de la deuda en Europa.
Sin embargo, casi no se discute que la oleada de préstamos empezó bajo Andreas.
Nick Papandreou recuerda, meneando la cabeza, los embriagadores días del poder popular a comienzos de los 80, cuando su padre abrió al gobierno: el propietario de un comedor en Nueva York se convirtió en el ministro de turismo, un plomero fue nombrado para encabezar un puesto de embarques gubernamentales, y se fomentó que los estudiantes nombraran a sus profesores.
"Sí, la deuda subió, pero hubo un beneficio", destacó Papandreou, quien ha escrito con frecuencia sobre su padre y la familia Papandreou. "Había hospitales y cuidado de salud para todos", dijo. "La gente subió, tanto en ingresos como en esperanzas".
Pero, en la Atenas actual -envuelta en protestas-, no es difícil encontrar gente que responsabiliza a Andreas de sus pesares actuales.
"Andreas Papandreou``, dijo Jason Manolopoulos, administrador de un fondo de protección y autor de un libro sobre el colapso económico de Grecia, "corrompió la psiquis griega y le dio a los griegos una cultura de derechos fundamentada en su existencia y no en su capacidad para trabajar y correr riesgos".
Nick, George y su hermano y hermana menores, alcanzaron la mayoría de edad en Minnesota, California, Canadá y Suecia debido a los muchos años de su padre como prominente economista y activista político fuera de Grecia. En sus escritos, Nick describe a su padre como una figura distante, mayormente ausente e incluso, a veces, abusiva.
Sin embargo, la vida de su padre, arguye Nick, fue atizada por la furia del conflicto, la pasión y sobre todo, una capacidad suprema para llegarle al pueblo griego. George no podría ser más diferente, con un carácter más tímido y que carece de la pujante ambición de su padre, comenta Nick. "Me dijo muchas veces que él no quería ser primer ministro".
George, hijo de los 60 y de carácter más idealista, en la opinión de Nick, busca consenso donde su padre buscaba conflicto. "Si quiere que nos pongamos psicoanalíticos", dijo Nick, "los niños con padres ausentes quieren ser queridos. Y querer que la gente te quiera significa que no hay conflicto. Y si no te gusta el conflicto, entonces es difícil dar órdenes".
Algunos también ponen en duda si él tiene las habilidades de comunicación -al igual que Nick, el griego es su segundo idioma- para explicarle a un pueblo en revuelta por qué el país ya no puede darse el lujo de mantener el estado que su padre construyó.
"Andreas tenía la capacidad de percibir el humor popular: siempre estaba presente la sensación de que él era el tipo del pueblo en el poder", dijo Louka T. Katseli, cercana aliada de Andreas. Katseli fue el ministro de economía bajo George Papandreou hasta que perdió su empleo durante un reciente reacomodo del gobierno.
Aludiendo a las multitudes de manifestantes que ahora acampan frente al Parlamento griego, Katseli agregó: "Actualmente la percepción es que estamos aislados de los electores y la sociedad; no hemos sido capaces de explicarle al pueblo lo que hemos hecho".
Comisión Europea llama a una reunión de líderes el 21 de julio
El presidente de la Unión Europea, Herman van Rompuy, convocó ayer a una cumbre extraordinaria de la zona euro para el jueves 21 de julio.
"Nuestra agenda será la estabilidad financiera de la zona euro y las modalidades de financiamiento del próximo programa para Grecia", dice Van Rompuy, quien explica que las tareas preparatorias estarán a cargo de los ministros de Finanzas.
Los "facilitadores" están negociando para que los 17 líderes, en Bruselas, puedan acordar un boceto sobre el segundo rescate de Grecia y aliviarle su crisis de endeudamiento.
El hecho de que la cumbre haya sido convocada podría significar que hay un principio de acuerdo con la aceptación también de Berlín, cuya canciller, Angela Merkel, dijo ayer mismo que la situación no estaba madura para hacer la reunión.
En tanto, el euro cerró estable a 1,4150 dólares, pero las brechas de financiamiento elevadas de los países en problemas y las pruebas de resistencia bancario no ayudaron. ANSA