Con información de El País de Madrid y EFE
A seis meses de las legislativas nacionales, el Partido Socialista del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, sufrió un duro revés en las elecciones municipales y autonómicas ayer en España, según los primeros resultados oficiales.
El Partido Popular (PP, derecha), liderado por Alberto Núñez Feijóo, que había hecho de estas elecciones un plebiscito sobre Pedro Sánchez, logró uno de sus principales objetivos y se convirtió en el partido más votado en las municipales.
Con casi un 99% de las boletas escrutadas, el PP obtuvo unos 6,9 millones de votos (31,53%) frente a los 6,2 millones (28,14%) de los socialistas de Pedro Sánchez (PSOE).
Los datos más recientes mostraban una diferencia de 760.000 votos a favor del PP. Además, el PP tenía casi asegurada la conquista de los gobiernos de varias regiones hasta ahora lideradas por los socialistas, como Valencia, la cuarta región del país por población.
El PP arrebató comunidades estratégicas al PSOE en las que necesitarán a Vox para conseguir la mayoría absoluta. (ver recuadro)
En el balcón de la sede nacional del PP, en Madrid, Alberto Núñez Feijóo ha asegurado que estos resultados suponen el inicio de “un nuevo cambio político”, flanqueado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, que han cosechado sendas mayorías absolutas en su territorio. “Mi momento llegará si los españoles quieren”, ha añadido Feijóo con la vista puesta en las generales de diciembre.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha recordado a Feijóo que el partido de ultraderecha es “decisivo” para echar a Sánchez. La portavoz de la Ejecutiva del PSOE, Pilar Alegría, ha admitido la derrota de su partido y ha felicitado al PP, que “Estamos en una marea de la derecha en España”, admitió en rueda de prensa Miguel Ángel Revilla, el presidente regional de Cantabria, donde también se habría impuesto la derecha, según varios medios.
En una jornada sin mayores incidentes, los españoles estaban convocados para renovar todos los municipios del país y doce de las diecisiete comunidades autónomas (regiones).
Bajo la lluvia en varias zonas del país, la participación en las municipales fue del 63,89%, inferior a la de los pasados comicios de 2019 (65,19%).
Dolorosas derrotas
En otra dolorosa derrota, los socialistas perderían la alcaldía de Sevilla, la mayor ciudad de Andalucía (sur) y uno de sus baluartes, en beneficio del PP, según TVE. Los socialistas también fracasaron en su intento de recuperar el ayuntamiento de Barcelona, la gran metrópolis de Cataluña, que ocupó desde 1979 hasta 2011.
Si bien el nombre de Pedro Sánchez no estaba en ninguna papeleta, ni el de Alberto Núñez Feijóo, lo que estaba en juego era muy importante para el futuro de ambos políticos. Ambos se implicaron tanto en la campaña que le dieron un cariz nacional y de primera vuelta antes de las legislativas de finales de año, en una fecha aún por decidir.
Los peores augurios se han cumplido en Ciudadanos (CS). El partido ha quedado borrado de los 12 parlamentos regionales de las comunidades que ayer han celebrado elecciones. A lo que se suma la caída en picado en el número de concejales. Ni siquiera el activo político más mediático de CS, Begoña Villacís, ha conseguido representación en el Ayuntamiento de Madrid, donde ha gobernado como vicealcaldesa en coalición con el PP durante este mandato con 11 asientos.
A nivel nacional, la formación ha caído de los 1.989.566 votos (el 8,73%) logrados en 2019 a los 301.166 sufragios (el 1,35%) de este 28-M, situándose como séptima fuerza.
Tras esta cita en las urnas, Ciudadanos queda así herido de muerte y certifica su acta su defunción.
Cómo fue la votación en ciudades y autonomías
El PSOE se desangró con una colosal pérdida de gobiernos municipales y autonómicos. Sus posibilidades de repetir el éxito de 2019 eran remotas: sacó 1,6 millones de votos al peor PP de los últimos 20 años. La desaparición de Ciudadanos -consumada en estas elecciones- dejaba ese capital electoral -1,9 millones de votos- en manos del PP. Sumar ese botín permite ahora al PP derrotar al PSOE. Si se analiza el resultado global del 28-M como una primera vuelta de la partida nacional, los socialistas salen con una desventaja evidente (760.000 votos menos que el PP) aunque mantiene un porcentaje de voto (28%) levemente inferior al de 4 años antes en los comicios municipales (29%) pero similar al de las últimas elecciones generales. La depresión socialista es mayor: han perdido las alcaldías de grandes ciudades (Sevilla, Valencia, Zaragoza o Valladolid) y, sobre todo, dejarán de gobernar en al menos seis autonomías (Comunidad Valenciana, Extremadura, Aragón, La Rioja, Cantabria y Baleares).
Desgaste
Presidente del gobierno desde 2018, Sánchez llegó a esta prueba electoral con el desgaste del poder, la alta inflación -si bien menor que en la mayoría de los países europeos- y la caída del poder adquisitivo resultante. Además, la imagen del gobierno sufrió por los reiterados enfrentamientos entre los socios de coalición: los socialistas y la izquierda radical de Podemos. Según los resultados parciales, Podemos también habría sufrido un retroceso neto.
El líder socialista tenía ayer más que perder, ya que de las doce regiones que renovaban su parlamento, y, por lo tanto su gobierno, los socialistas gobernaban en diez, ya fuera directamente o como parte de una coalición. El PP controlaba las otras dos, incluida la de Madrid, donde la presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, del ala dura del partido, conquistó una mayoría absoluta en el parlamento regional.
Si el objetivo del presidente del gobierno de izquierda ayer era resistir, la de Núñez Feijóo era doble: conseguir el mayor número de votos a nivel nacional en las municipales y arrebatar a los socialistas el mayor número de regiones posible, para demostrar, como asegura, que el país ya no quiere al líder socialista.
El problema para el líder de la derecha es que probablemente necesite a la extrema derecha de Vox, tercera fuerza en el Parlamento nacional, para formar gobierno en algunas regiones. Incluso a nivel nacional en las generales de finales de año.
Éxito rotundo del Partido Popular en Madrid
El PP ha conseguido el premio más difícil de estas elecciones: la mayoría absoluta. Así lo confirman los primeros escrutinios municipales y los sondeos a pie de urna que se han conocido en la Comunidad de Madrid.
Con el 70% de los datos escrutados en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (actual alcalde de Madrid desde junio de 2019) ha conseguido entre 29 concejales, estando la mayoría del Consistorio local fijada en 29. Por detrás le seguiría Rita Maestre, Más Madrid, con 12 concejales y Reyes Maroto (PSOE) con 11. Por su parte, en los últimos sondeos, en la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid desde agosto de 2019 y presidenta del PP de dicha comunidad desde 2022) consigue la mayoría absoluta aunque, a nivel regional, las urnas aún no lo confirman.
El partido Podemos (socialdemócrata) se hunde en Madrid. La formación, que competía en alianza con Izquierda Unida y Alianza Verde por resistir en la Comunidad de Madrid y entrar por primera vez al ayuntamiento, no ha obtenido el mínimo de votos necesario y se ha quedado fuera de la capital y de la Asamblea.
El escenario no podía ser más desolador anoche en la sede nacional del partido, en el barrio de Pueblo Nuevo en Madrid, a la que había acudido toda la directiva, pero que no han aparecido a la hora de enfrentar los peores resultados.
Al pasar la medianoche, Roberto Sotomayor, ha sentenciado: “Estos son unos malos resultados para todo el bloque progresista en su conjunto y para nuestra fuerza política”. El excandidato a alcalde aceptó así el fracaso.