CUMBRE DE LAS AMÉRICAS
Cuando falta apenas un día para su apertura en Los Ángeles, el anfitrión sigue sin revelar la lista final de gobernantes invitados.
El presidente Joe Biden espera que la Cumbre de las Américas siente nuevas bases con América Latina y el Caribe, pero arranca mañana sobre arenas movedizas debido a las amenazas de boicot de países como México, en plena crisis migratoria.
Cuando falta apenas un día para su apertura en Los Ángeles, la ciudad que alberga la mayor comunidad hispana de EE.UU., el anfitrión sigue sin revelar la lista final de gobernantes invitados, que se ha convertido en la lista de los desencuentros.
Su insinuación de que no invitaría a Cuba ni a los mandatarios de Venezuela, Nicolás Maduro, y Nicaragua, Daniel Ortega, a quienes considera ilegítimos desde su reelección, abrió la caja de los truenos. México, Bolivia, Guatemala, Honduras y el bloque de 14 naciones del Caribe han puesto en duda su asistencia si se excluye a esos países, que según EE.UU. incumplen la Carta Democrática. No sería la primera vez que Cuba asistiera a una de estas cumbres, puesto que lo ha hecho en las últimas dos ediciones.