El Gobierno israelí aprobó la formación de un comité interministerial para abordar el elevado coste de la vida en Israel, en medio del persistente aumentos de los precios, sobre todo de los productos básicos.
“Formularemos un plan, lideraremos reformas y actuaremos con todos los medios para garantizar que el gobierno implemente las acciones necesarias”, afirmó el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una reunión de su gabinete.
Presidido por Netanyahu, el panel incluye a otros 13 ministros: de finanzas, economía, agricultura, protección ambiental, energía, salud, bienestar, servicios religiosos, vivienda, desarrollo del Negev y Galilea, turismo, inmigración y comunicaciones. Además, el gobernador del Banco de Israel, el director del Consejo Económico Nacional y el próximo jefe de la Autoridad de Competencia serán “invitados permanentes”.
Netanyahu anunció por primera vez los planes para el panel la semana pasada, poco después de que la coalición aprobara el presupuesto estatal 2023-2024, que fue criticado por no abordar la concentración del mercado y las trabas a la importación, dos factores clave del aumento de los costos de Israel.
Israel cerró 2022 con una inflación del 5,3%, la más alta desde 2008, y no se ha contenido en lo que va de 2023, con una tasa del 5 % interanual en abril.
En 2022, los precios del transporte y las comunicaciones aumentaron un 9,2%, los precios de mantenimiento de apartamentos subieron un 5,7%, y los precios de los alimentos registraron un alza de un 4,9%.
Israel es el séptimo país más caro del mundo -por delante de Japón, Singapur, Hong Kong, Canadá o Dinamarca-, según la base de datos global Numbeo sobre coste de vida; y un informe del Instituto para la Democracia de Israel (IDI) mostró a finales de 2022 que los precios son un 40% más caros que en la zona euro. También es muy elevado el coste de la vivienda, que se encareció casi un 20 % en 2022. EFE