Un bombardeo israelíen Siria dejó al menos 15 muertos la madrugada del ayer y dañó gravemente un edificio en el barrio de Damasco donde están las agencias de seguridad e inteligencia, informó una oenegé.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) indicó que el bombardeo dejó 15 muertos, incluidos civiles, entre ellos dos mujeres.
“El bombardeo del domingo es el ataque israelí más mortífero en la capital siria”, dijo Rami Abdel Rahman, director del OSDH, una organización con sede en Reino Unido y que utiliza una amplia red de fuentes dentro de Siria.
Según el OSDH, “los misiles israelíes apuntaron a sitios [utilizados por] las milicias iraníes y el Hezbolá libanés”.
El ataque golpeó un edificio de diez plantas cerca del Centro Cultural Iraní en el barrio de Kafr Sousa, donde tienen su sede algunos ministerios, agencias de seguridad y organismos de inteligencia.
Grupos extremistas como Hamas condenaron el ataque, informó The Jerusalem Post.
Reforma judicial
En otro orden, el presidente israelí, Isaac Herzog, dijo ayer que “es posible llegar a acuerdos” entre el Gobierno y la oposición en torno a la polémica reforma judicial impulsada por Benjamín Netanyahu y sus socios de coalición, que comenzará a votarse hoy lunes en el Parlamento.
“Durante la última semana, me he dedicado de todo corazón a reuniones y conversaciones con todas las partes y con figuras influyentes, con el fin de discutir los desacuerdos que afrontamos”, explicó Herzog.
“Tras todas mis discusiones, está claro que sobre la base de los principios que presenté la semana pasada es posible llegar a acuerdos en un período relativamente corto, incluso en cuestión de días”, agregó sobre la reforma judicial que ha polarizado a Israel y que, según sus detractores, erosionaría la separación de poderes y debilitaría las bases de la democracia.
Esta reforma, que se comenzará a votar hoy la Knéset (Parlamento), busca otorgar más poder al Ejecutivo en detrimento de la Justicia, cuya independencia se vería debilitada.
La Cámara votará hoy, en la primera de tres instancias, dos de los proyectos de ley incluidos en la reforma, que pretenden cambiar la composición del comité de selección de jueces y restringiría al Supremo la posibilidad de revisar y cambiar las leyes. A ello se suma la “cláusula de anulación”, que permitiría que una mayoría simple de diputados en el Parlamento pueda derogar los fallos emitidos por el Tribunal Supremo.
Con ocasión de la votación de hoy, se espera una multitudinaria manifestación en los alrededores del Parlamento en Jerusalén, continuando con un importante movimiento de protesta que comenzó hace casi dos meses y que ha concentrado a decenas de miles de personas cada semana, sobre todo en la liberal Tel Aviv.
AFP, EFE