Casi un mes después del terremoto de magnitud 9,0 seguido de un maremoto que devastó el noreste japonés, más de 15.000 personas aún siguen desaparecidas. Es posible que muchas de ellas hayan sido arrastradas hacia el mar y nunca sean encontradas.
En los días después del desastre del 11 de marzo, cuadrillas de rescate buscaron exhaustivamente en medio de montañas de escombros, con la esperanza de encontrar sobrevivientes. Desde entonces se trajo maquinaria pesada, pero las impredecibles mareas de radiación de la planta nuclear de Fukushima Dai-ichi, demoraron el progreso y obligaron a las autoridades a abandonar la búsqueda, especialmente en una zona de evacuación de 20 kilómetros (12 millas) alrededor del complejo nuclear.
Ahora las autoridades dicen que no queda mucho tiempo para encontrar e identificar a los muertos y están acelerando esos esfuerzos.
"Tenemos que encontrar cuerpos ahora mientras se están descomponiendo´´, dijo Ryoichi Tsunodam un vocero de la policía en la prefectura (provincia) de Fukushima, donde está ubicada la planta. "Es una carrera contra el tiempo y contra la amenaza de la radiación nuclear´´.
Se cree que más de 25.000 personas han fallecido, de las cuales 12.600 ya han sido confirmadas. Se espera que haya algún desfase en las cifras de muertos y desaparecidos porque no todos los cuerpos han sido identificados.
Los equipos patrullan calles desiertas en los márgenes de Minami Soma, una ciudad justo en el borde de la zona que fue completamente destruida por el impacto del maremoto. Un cuerpo fue extraído entre los escombros el jueves en la mañana.
"Acabamos de comenzar aquí esta mañana y esperamos que haya muchos más´´, dijo un funcionario, quien pidió el anonimato porque no está autorizado a hablar con la prensa. Tan sólo en la ciudad hay más de 1.000 personas desaparecidas. (AP)