LA HABANA | AP y AFP
Un parte médico confirmó ayer que tras su caída accidental el miércoles por la noche, el presidente cubano Fidel Castro se fracturó la rodilla izquierda y sufrió una fisura en un hueso del brazo derecho. El parte indicó además que el mandatario de 78 años de edad goza de buena salud "y su estado de ánimo es excelente".
"El mismo (Castro) indicó se elaborara esta nota", dijo un comunicado oficial en el que instó a sus compatriotas a mantenerse tranquilos, pues el presidente "muy pronto estará restablecido" y "está en condiciones" de seguir atendiendo los asuntos de gobierno.
Tras pronunciar un discurso en una graduación de estudiantes de arte en la ciudad central de Santa Clara, con millares de invitados, Castro se resbaló al descender del estrado y cayó al suelo sobre su costado derecho. Asistentes y guardaespaldas corrieron a socorrerlo, en medio del estupor de los asistentes. El acto era difundido en vivo por la televisión estatal, que no dejó de transmitir sus imágenes, aunque las tomas se hicieron más generales. Poco después, acomodado sobre una silla Castro tomó un micrófono y dijo: "Estoy entero". A su alrededor, los asistentes comenzaron a dar vítores y corear consignas revolucionarias.
TABU. Hablar sobre la salud de Castro, a quien se conoce popularmente como "El caballo" por su mítica fortaleza física, es un tema prohibido para la prensa en Cuba y poco se conoce sobre las dolencias que lo afectan. Fidel mantiene un ritmo de trabajo de entre 12 y 14 horas diarias, y se lo puede ver en las mañanas visitando un barrio y en la noche dando largos discursos.
Son escasos los antecedentes de enfermedades padecidas por Castro. En junio de 2001 tuvo un desvanecimiento durante un acto y en diciembre de 2002, guardó reposo internado por 10 días.