BALANCE BÉLICO

Estados Unidos gastó US$ 300 millones por día durante 20 años en la guerra de Afganistán

Desde 2001, EE.UU. ha asignado más de 144.000 millones de dólares a la reconstrucción afgana a través de contratistas privados y diferentes ONG.

Personas caminan en una plaza en Kabul. Foto: AFP
Personas caminan en una plaza en Kabul. Foto: AFP

En las dos décadas transcurridas desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha gastado más de 2 billones de dólares en la guerra de Afganistán, o lo que es lo mismo 300 millones de dólares al día durante 20 años.

Esto según estimaciones del Proyecto Costes de Guerra de la Universidad de Brown, formado por 50 investigadores de uno de los centros universitarios más prestigiosos de Estados Unidos.

De acuerdo a sus cálculos, estos 2 billones de dólares incluyen 800.000 millones en costos directos de la guerra y 85.000 millones para entrenar a las fuerzas afganas, cuya preparación ha quedado en evidencia tras el rápido avance de los talibanes hasta la toma de la capital Kabul el domingo.

De hecho, las capacidades de las fuerzas afganas fueron sobrestimadas “seriamente” por Estados Unidos, indica el último informe del Inspector General Especial estadounidense para la Reconstrucción de Afganistán (Sigar) presentado al Congreso.

En ese documento, el Sigar aseguró que los sistemas avanzados de armas, vehículos y logística utilizados por los militares occidentales “estaban más allá de las capacidades de la fuerza afgana, en gran parte analfabeta y sin educación”.

Además de la inversión en las fuerzas afganas, existen partidas de gasto en términos de reconstrucción, intereses bancarios y pagos a veteranos de la guerra, entre otras.

Desde 2001, Estados Unidos ha asignado más de 144.000 millones de dólares a la reconstrucción afgana a través de contratistas privados y diferentes ONG. El inspector general determinó en su estudio que gran parte de esas partidas se desperdiciaron en programas “mal concebidos” o corruptos.

Los contratistas privados y las ONG tuvieron como objetivo implementar programas y proyectos para remodelar las fuerzas de seguridad de Afganistán, mejorar la gobernanza, ayudar al desarrollo económico y social y combatir el tráfico de drogas. Para este último punto se destinaron unos 10.000 millones de dólares, ya que Afganistán es el productor del 80% de la heroína existente a nivel mundial, apunta un informe del Sigar.

Brown también ha proyectado que el costo de los intereses de la deuda de la guerra afgana de Estados Unidos aumentará a unos 6,5 billones de dólares para 2050.

Para el desarrollo económico y social de Afganistán, Washington ha destinado más de 24.000 millones de dólares con pocos resultados, ya que la mayor parte de la población afgana vive a día de hoy en pobreza.

Los costos médicos y por discapacidad de los veteranos de las guerras de Afganistán e Irak, que ascienden a 350.000 millones de dólares, continuarán durante décadas, de acuerdo al Sigar. Según expertos, más de la mitad de ese gasto pertenece a los esfuerzos en Afganistán.

En total, el Proyecto Costes de la Guerra de la Universidad de Brown estima que el gasto en la guerra de Afganistán hasta el momento ha sido de 2,26 billones de dólares para las arcas estadounidenses.

Un soldado de Pakistán observa como huyen ciudadanos afganos en la zona fronteriza entre su país y Afganistán. Foto: AFP
Un soldado de Pakistán observa como huyen ciudadanos afganos en la zona fronteriza entre su país y Afganistán. Foto: AFP

Más allá del coste económico, Estados Unidos ha perdido 2.448 miembros de sus Fuerzas Armadas en la lucha contra los talibanes y casi 4.000 contratistas de empresas militares privadas. Por otro lado, más de 66.000 efectivos militares y policiales afganos y 47.000 civiles han muerto en los últimos 20 años por culpa de la guerra de Afganistán, señalan datos del mismo centro.

¿Y ahora?

Además de este saldo de muertes y gastos en dólares, la guerra dejó a un país en ruinas y sin financiamiento. Los talibanes prometieron mejorar la economía afgana, pero sin acceso a la ayuda internacional y con las reservas monetarias retenidas en el extranjero, el futuro del país, uno de los más pobres del mundo, se vislumbra complejo.

Algunas naciones congelaron su apoyo económico. El FMI también anunció ayer miércoles que suspenderá los fondos para Afganistán.

“Afganistán depende tremendamente de la ayuda extranjera”, subraya Vanda Felbab-Brown, especialista de Afganistán en la Brookings Institution, para quien el monto de las ayudas es al menos “10 veces superior” a los ingresos de los talibanes.

En 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) afgano sumó 19.810 millones de dólares, mientras que el flujo de ayuda representó 42,9% del PIB, según el Banco Mundial.

Los talibanes se financian principalmente a través de actividades criminales como el cultivo de la amapola para producción de opio y heroína, es decir del tráfico de drogas, pero también de la extorsión a empresas locales y rescates obtenidos tras secuestros. “Afganistán no será más un país de cultivo de opio”, aseguró sin embargo el vocero de los talibanes, Zabihullah Mujahid. Por ahora y pese a los miles de millones gastados durante años por la comunidad internacional para erradicar la amapola, Afganistán produce más de 80% del opio mundial. (EFE, AFP)

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